Cambios en la Capa de ozono
El agujero de ozono más grande del Ártico se ha cerrado, informo la portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Clare Nullis. Este agujero había sido descubierto en el Polo Norte y logro cerrarse después de un mes de haber sido descubierto.
La Agencia Espacial Europea (ESA) declaro que el agujero se detectó a finales de marzo, tenía una extensión aproximada de casi un millón de kilómetros cuadrados. A su vez, el Servicio de Monitoreo Atmosférico Copernicus (CAMS) explico que el agujero se debía a las condiciones climáticas inusuales sobre el Ártico.
En esta zona ha habido fuertes vientos, que capturaban el aire frío sobre las capas heladas del Ártico. Esto paso por varias semanas seguidas y creó una fuerza que giraba sobre sí misma, lo que produjo suficiente impacto para abrir un agujero en la capa de ozono, expuso CAMS.
Por otro lado, Antje Iness, científica de Copérnico dijo a Euronews “No sabemos por el momento por qué la dinámica fue tan inusual este invierno. Estoy segura de que muchos científicos harán estudios de modelización para averiguar las razones de esto”.
También declaro que era muy pronto para atribuirle este fenómeno al cambio climático o para tener claros que consecuencias a corto, mediano y largo plazo se darían por el agujero.
Según datos
En 1987 se prohibió el uso de gases clorofluorocarbonos (CFC) por el Protocolo de Montreal. Los CFC se utilizan en aerosoles, fijadores de cabello, desodorantes ambientales, espumas para afeitar y productos de refrigeración.
Los CFC fueron prohibidos porque promueven la aparición de agujeros en la capa de ozono. La capa de ozono se encarga de filtrar en la Tierra, la radiación UV y con ellos nos protege a todos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo si no cuidamos la capa de ozono se “aumentaría el riesgo de que altos niveles de radiación ultravioleta penetren en la tierra, lo que daría lugar a una mayor incidencia de cáncer de piel y cataratas oculares, afectaría los sistemas inmunológicos y tendría efectos negativos en las cuencas hidrográficas, las tierras agrícolas y los bosques.”.
Por último, no solo los CFC destruyen la capa de ozono, existen otras sustancias agotadoras del ozono (SAO), de las que los CFC son parte. Estas sustancias son: Hidrofluorcarbonos (HCFC), halones, hidrobromofluorocarbonos (HBFC), bromoclorometano, 1,1,1-tricloroetano (metil cloroformo), tetracloruro de carbono y el bromuro de metílico.


