Mesa redonda en la UP analiza medio siglo de lucha por los derechos de las mujeres
En el marco del Pre-Congreso Científico Nacional 2025, el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá realizó la mesa redonda titulada “México 1975 y Beijing 1995 al 2025”, un espacio de reflexión sobre los avances y desafíos en la promoción de los derechos de las mujeres desde las conferencias mundiales que marcaron un antes y un después en la agenda internacional de género.
La actividad reunió a dos figuras de amplia trayectoria en el ámbito académico, político y feminista: Leonor Calderón y Urania Ungo, quienes compartieron experiencias y análisis sobre la evolución de las políticas de igualdad de género a nivel global y local. La moderación estuvo a cargo de la exministra Markova Concepción, quien subrayó el valor histórico de este diálogo.
“Para mí es un honor acompañar a estas dos grandes damas que han sido protagonistas en la construcción de los derechos de las mujeres en Panamá y en la región. Ellas no solo han sido testigos, sino también arquitectas de procesos que han transformado la vida de miles de mujeres”, destacó Concepción.
De México 1975 a Beijing 1995: las raíces de una agenda global
Durante su intervención, Leonor Calderón recordó la trascendencia de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en México en 1975, en el marco del Año Internacional de la Mujer decretado por Naciones Unidas. “Fue la primera vez que los derechos de las mujeres ingresaron de manera clara en la agenda internacional, en un contexto todavía marcado por la Guerra Fría”, señaló.
Calderón explicó que esta cita dio paso a un proceso sostenido de seguimiento, con conferencias en Copenhague (1980) y Nairobi (1985), hasta llegar a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Beijing en 1995, que estableció la histórica Plataforma de Acción, un plan global para promover la igualdad, la paz y el desarrollo sostenible.
Destacó, además, el papel singular de Panamá en Beijing: “Nuestra delegación fue reconocida porque todas las representantes —gubernamentales y de la sociedad civil— tuvimos voz y voto. Panamá no presentó reservas a la Plataforma de Acción, lo que nos convirtió en ejemplo de compromiso con los derechos de las mujeres”.
Retos actuales: entre avances y retrocesos
Por su parte, Urania Ungo situó el debate en los desafíos contemporáneos. “El mundo de hoy es radicalmente distinto al de 1975 y 1995. Vivimos una crisis civilizatoria: mientras los avances científicos y tecnológicos parecen llevarnos a otro planeta, retrocedemos en las ideas más básicas de igualdad y derechos humanos”, afirmó.
Ungo advirtió sobre los obstáculos que enfrentan los países para implementar los compromisos de Beijing, desde debates sobre derechos sexuales y reproductivos hasta la resistencia cultural en sistemas patriarcales. “La conciencia humana es el terreno donde se libran las batallas más difíciles. Ahí no bastan las leyes o las instituciones; necesitamos un cambio profundo en la forma de concebir la igualdad”, puntualizó.
Un espacio de memoria y proyección
La mesa redonda no solo recuperó la memoria histórica de los hitos internacionales en materia de género, sino que también abrió un espacio para pensar el presente y futuro de las políticas de igualdad en Panamá.
Con esta mesa redonda, el Instituto de la Mujer reafirma su papel como referente académico y social en la defensa de la equidad de género, contribuyendo a que la Universidad de Panamá siga siendo un espacio de pensamiento crítico y compromiso con la igualdad.


