Rabia ParalÃtica Bovina en Panamá: Un Enfoque Zoosanitario desde la Universidad de Panamá
Recientemente, Panamá ha experimentado un aumento de casos de rabia paralÃtica bovina (enfermedad reemergente). Esta es una enfermedad viral que se transmite de animales a humanos, lo que la convierte en una preocupación de salud pública. Este incremento resalta la urgencia de intensificar las medidas de control y prevención, especialmente porque coincide con el DÃa Mundial contra la Rabia (DRM), que se conmemora cada 28 de septiembre. La reciente detección de nuevos casos ha puesto en alerta a las autoridades, enfatizando la necesidad de una respuesta rápida y coordinada.
EtiologÃa, Transmisión y SintomatologÃa
La rabia, causada por un lyssavirus, es una enfermedad mortal que afecta al sistema nervioso central de todos los mamÃferos, incluyendo el hombre. La forma paralÃtica es la más común en rumiantes, a diferencia de la rabia furiosa que se observa en carnÃvoros. Según el médico veterinario y zootecnista Eliecer Abrego, del Instituto Pro Mejoramiento de la GanaderÃa (PROMEGA), la principal vÃa de transmisión en el ganado es a través del murciélago hematófago, que inocula el virus mediante mordeduras, estableciendo un ciclo de contagio que se mantiene en la fauna silvestre.
El especialista indicó que el perÃodo de incubación es variable, oscilando de 5 dÃas a un año, y el curso clÃnico se divide en tres fases: prodrómica, encefalitis aguda y encefalitis rábica. Los signos clÃnicos en el ganado son caracterÃsticos y progresivos, incluyendo babeo excesivo, parálisis ascendente (especialmente en las extremidades posteriores), aislamiento del grupo, inapetencia, incoordinación motora, cola levantada y mirada perdida. Finalmente, los animales sucumben a la enfermedad, siendo la mortalidad del 100%.
Medidas de Prevención y Control
Abrego destacó que la estrategia más efectiva para mitigar la propagación de la rabia bovina es la vacunación antirrábica. Se recomienda iniciar el esquema de vacunación en terneros a partir de los dos meses de edad y revacunar cada seis meses en zonas de alto riesgo. La cadena de frÃo (2-8 °C) es un factor crÃtico para asegurar la potencia y eficacia de la vacuna.
Ante la detección de casos, las autoridades competentes, como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), implementan un cordón zoosanitario. Esta medida restrictiva prohÃbe el movimiento de animales en un radio de 10 km por un perÃodo de 21 dÃas y exige la vacunación obligatoria de todo el ganado dentro de esa área. Además, se intensifican las acciones de vigilancia y control poblacional de murciélagos.
Bioseguridad y Salud Pública
La rabia es una zoonosis, lo que implica un riesgo de transmisión a los seres humanos. El técnico recomendó que los trabajadores del sector ganadero deben seguir estrictas medidas de bioseguridad, como el uso de guantes y ropa protectora al manipular animales enfermos, evitando el contacto directo con la saliva y lavando adecuadamente las manos y el equipo. La conciencia y la educación son fundamentales para prevenir la exposición y proteger la salud pública.
Caso Internacional que Resalta la Urgencia
La gravedad de la rabia se subraya con un reciente caso internacional. El 15 de agosto de 2025, las autoridades sanitarias de Zacatecas, México, confirmaron el primer caso de rabia humana en la entidad. La paciente, una joven de 17 años, fue mordida por un zorrillo en junio. Tras presentar sÃntomas graves y una falla multiorgánica, falleció nueve dÃas después de ser hospitalizada.
Este trágico suceso resalta la importancia de la prevención y la educación en salud pública, demostrando que la rabia no es solo una amenaza para el ganado, sino para la vida humana. La conciencia y las acciones coordinadas son clave para prevenir la exposición y proteger a la población.


