Caricaturistas y autoridades universitarias debaten sobre libertad de expresión y "fake news" en la UP
El auditorio Gil Blas Tejeira de la Facultad de Comunicación Social (FACOS) de la Universidad de Panamá fue escenario de la Expo Cartoon, un conversatorio que reunió a caricaturistas nacionales e internacionales, autoridades académicas, el rector de la institución y estudiantes de distintas carreras para analizar el papel del humor gráfico frente a la desinformación.
El panel estuvo integrado por nueve reconocidos caricaturistas: Mecho, Greta, Pica, Paye, Hilde, Delmiro, Don Fingo, Daniesca y Lowi quienes compartieron sus experiencias, motivaciones y los desafíos que enfrentan al interpretar gráficamente a personajes públicos y situaciones sociales.
El decano de FACOS, Edgardo Murgas, dio la bienvenida a los asistentes y destacó el valor histórico de la caricatura como herramienta de crítica social: “La caricatura siempre ha sido una voz incómoda, pero necesaria, que invita a la reflexión y cuestiona al poder”.
La viceministra de Cultura, Ariadne de Benedetti, también participó, resaltando la caricatura como recurso artístico y crítico: “La caricatura no se limita al humor; es también un espejo que nos confronta con nuestras realidades”.
El conversatorio incluyó una ronda de preguntas y respuestas, donde estudiantes y público asistente plantearon inquietudes sobre el impacto social de la caricatura. Entre las preguntas destacaron: “¿Crees que la caricatura puede generar un cambio social real?”, y “¿Hay alguna persona que te ha costado interpretar gráficamente?”.
Uno de los caricaturistas explicó la complejidad de su oficio: “No es un veredicto fácil hacer una caricatura. Eso es lo que le da gracia y un enfoque humorístico. La caricatura no es una editorial gráfica; ofrece otra mirada, más crítica y cercana al público”.
Asimismo, una directora de cine invitada compartió su perspectiva sobre la responsabilidad de los comunicadores: “Cuando hablas de lo que dijo otra persona, ya estás poniéndote en segunda mano, desde el punto de vista de alguien más. Uno debe tener un grado de disección para no cometer el error de irse al lado contrario de la historia”.
Concluyó con una sesión fotográfica grupal en la que participaron todos los caricaturistas, autoridades y estudiantes asistentes, simbolizando la unión entre el arte, la educación y el debate social.


