Universidad de Panamá abre luz y esperanza a privadas de libertad
Estudiantes del Anexo Universitario del Centro Femenino de Rehabilitación Doña Cecilia Orillac de Chiari, reconocieron la loable labor del doctor Gustavo García de Paredes, rector de la Universidad de Panamá, de llevar educación superior a las privadas de libertad.
El acto de reconocimiento tuvo como sede el salón de capacitación del Centro Femenino.
Autoridades universitarias, así como profesores del Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM), participaron en el acto cultural en homenaje a García de Paredes.
"La entrega de placa y de obsequio, es poco para lo que se merece la primera autoridad universitaria. Agradecemos el apoyo incondicional de traer esta iniciativa a este centro. Le damos las gracias por confiar y creer en nosotras las mujeres reclusas", dijo Ángela Rodríguez, en representación de todas las estudiantes.
El doctor Gustavo García de Paredes agradeció a las reclusas y las motivó a seguir estudiando. "Esta es una etapa en su vida profesional. Ustedes son mujeres valiosas, que pueden contribuir al desarrollo del país, y de su familia. Recuerden que el conocimiento nunca se pierde. Es lo que les queda para el resto de sus vidas, y lo que les permitirá progresar".
Actualmente, están matriculadas 120 reclusas que aspiran graduarse este año en licenciaturas en Turismo Histórico Cultural, Desarrollo Comunitario y Organización Social y Técnico en Confección de vestuario.
Desde el año 2013, la Universidad de Panamá, a través del Centro Regional Universitario de San Miguelito (CRUSAM), el Ministerio de Gobierno y Justicia y el Sistema Penitenciario, ofrecen educación superior a las privadas de libertad, como parte de su proceso de resocialización y reinserción social.
Este proyecto ha contado con el financiamiento de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos, y, por supuesto, el respaldo y sustento incondicional de la Universidad de Panamá, en la persona de Gustavo García de Paredes, quien, desde un principio, consideró como posibilidad edificante, prometedora y confiable, la resocialización e integración social de los privados de libertad. Igualmente, el profesor Luis Acosta, director del CRUSAM, unidad universitaria ejecutora del proyecto en el Centro Femenino de Rehabilitación (CEFERE).


