"La Academia" del GECU debate el futuro de la Universidad de Panamá: entre la crisis de relevancia, el presupuesto y el desafÃo del centenario
En un momento crÃtico, marcado por un proceso electoral interno y la inminente celebración de su centenario en 2035, la Universidad de Panamá (UP) es el centro de un profundo debate sobre su rol, sus desafÃos y su futuro. En el programa "La Academia" del GECU, dos reconocidas figuras del ámbito público, la exprocuradora Ana Matilde Gómez y el periodista Fernando MartÃnez, ofrecieron un análisis crÃtico sobre la institución, abordando desde su pérdida de relevancia hasta la necesidad de una reforma estructural del sistema educativo.
Una institución que ha perdido relevancia
Ana Matilde Gómez, egresada de la UP, inició su intervención señalando una de las principales percepciones sobre la casa de estudios: "creo que con el paso del tiempo ha perdido relevancia (...). Yo dirÃa que en vez de buscar ser la más grande, hay que buscar serla más relevante y mantener eso en el tiempo". Gómez enfatizó que la universidad debe ser un referente por su investigación y su capacidad de proponer soluciones a los problemas nacionales como la desigualdad, la violencia y el cambio climático, en lugar de ser percibida únicamente por sus conflictos.
Por su parte, Fernando MartÃnez coincidió en que la universidad es un reflejo de la sociedad, pero añadió que la "mala prensa" que la persigue es parte de una visión de clase dominante. "Sienten que el sistema privado está hecho para sus hijos y el sistema público para los hijos de los trabajadores. (...) esa es una visión que lamentablemente le ha hecho mucho daño a la universidad pública", afirmó.
El debate presupuestario y la politización
Uno de los puntos más álgidos del debate giró en torno al financiamiento. MartÃnez denunció que el gobierno actual busca "gobernar esta universidad a través de restringir su presupuesto", mientras que Gómez propuso una solución de fondo: "No puedo comprender cómo una academia que tiene una base cientÃfica no puede tener un presupuesto sobre una base técnica cientÃfica", sugiriendo que se diseñe una fórmula fija basada en la demografÃa y la infraestructura para evitar que los rectores tengan que ceder ante presiones polÃticas en la Asamblea, como el nombramiento de parientes de diputados. "¿Dónde está la dignidad de ese rector que llega a una asamblea a someterse?", cuestionó la exprocuradora.
Más allá de la protesta: la universidad que no se ve
Ambos analistas coincidieron en que la imagen pública de la UP está distorsionada por los actos de protesta, ignorando su valiosa labor cientÃfica. MartÃnez defendió la existencia de institutos de investigación de primer nivel, como el de Geociencias o el laboratorio de FÃsica de la Atmósfera, y criticó que esta "universidad que nadie quiere ver" no se sepa mercadear a sà misma. "La universidad se ha politizado, se ha mercantilizado y se ha invisibilizado", sentenció Gómez.
El desafÃo del centenario y la defensa de la soberanÃa
De cara al centenario, se planteó la necesidad de una autocrÃtica profunda. Gómez alertó sobre el anquilosamiento de carreras y la falta de evaluación docente, mientras que MartÃnez señaló la urgencia de una reforma educativa sistémica que abarque desde la primera infancia, pues "más del 50% de los estudiantes que ingresan al sistema terminan fuera de él".
Para cerrar, MartÃnez colocó un tema central en la agenda: el papel histórico de la UP en la defensa de la soberanÃa. Ante las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre el Canal de Panamá, recordó que "está en la misión de esta universidad resistir a esas pretensiones", un legado que se remonta al espÃritu del Congreso Anfictiónico de BolÃvar.
Ambos coincidieron en que la única vÃa para que la universidad recupere su prestigio y pueda liderar estos debates es la excelencia académica, con una visión crÃtica y con contenido que vaya más allá del simple "pataleo de abogado", como lo describió Gómez.
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