A las madres panameñas
Desde el siglo XVII se empezó a dedicar el cuarto Domingo de Pascua para llevar ofrendas a la “iglesia madre”. Los niños asistían a la misa y regresaban al hogar con regalos a la progenitora y se le denominó el “domingo de la madre”.
En la década del 20, del siglo XX, los movimientos por la liberación femenina gestan grandes luchas en pro de las mujeres, sobre todo en lo político, por el reconocimiento de la igualdad absoluta ante la Ley.
En Panamá, diversas acciones dan paso a la organización femenina. Clara González presidió el Partido Nacional Feminista. Esther Neira de Calvo fue designada por el gobierno para asistir al Congreso Feminista en Baltimore en 1922. En 1923 se crea la Sociedad Nacional para el Progreso de la Mujer y, en 1945, la Liga Patriótica Femenina. Gumercinda Páez se convierte en la primera mujer diputada en la Asamblea de Constituyentes. Estas activistas actuaron en pro de los derechos políticos de la mujer, del interés como madre por el bienestar de la familia y se enfocaron en pro de la protección de la infancia, la mujer y los menores.
El liderazgo ganado por la mujer panameña sirvió para que, a través de grupos de la sociedad civil, solicitaran a la Primera Dama que intercediera ante el Presidente Belisario Porras para que se estableciera el Día de las Madres. De esta forma, en 1924 se dicta el decreto en donde se establece el 11 de mayo, como día oficial de celebración del Día de la Madre en Panamá. Los periódicos de la época lo titularon: Hermosa realidad.
Serios debates siguieron entre católicos y no creyentes en torno a la fecha. Un grupo insistía en honrar a la Madre de la Iglesia, la Inmaculada Concepción, y por el otro proponía separar el santoral católico del día de la madre. Finalmente, el diputado Aníbal Ríos propuso la Ley 69 de 1930 en donde se declara el 8 de diciembre como el Día de la Madre en nuestro país.
Hagamos un día especial para todas las madres. Que Dios y la patria les premien por los grandes sacrificios y aportes a la humanidad. “Felicidades a todas las madres”
Dr. Eduardo Flores Castro
Rector de la U.P.


