¡Hagamos del protector solar un hábito!
Los protectores solares son agentes que ayudan a prevenir que los rayos ultravioletas (UVA) lleguen a la piel. Aplicar el protector solar debes ser un hábito al que debemos acostumbrarnos. Previene el envejecimiento prematuro, las manchas en la piel y el cáncer de piel.
Según los expertos debemos usarlos con un factor de protección solar mínimo de 30. Los protectores solares con FPS superiores a 50 proporcionan solo un pequeño aumento en la protección contra los rayos UV.
Su uso se recomienda a partir de los 6 meses de edad con una frecuencia de 3 veces al día, aunque en personas que tengan exposición solar fuerte o constante por ejemplo en lugares como las playas, piscinas, deporte al aire libre o personas que permanezcan frente a pantallas de dispositivos digitales, se recomienda usar cada 3 o 4 horas al día.
El protector solar tiene múltiples beneficios, entre ellos: retrasar el envejecimiento de la piel, evitar la propagación de manchas, prolongar el bronceado, hidrata la piel y nos protege de los dañinos rayos ultravioletas. Los rayos UVA penetran en las capas más profundas de la piel. Estos estimulan la producción de radicales libres que causan estrés oxidativo y pueden llevar a daño celular.
La dermatóloga Yariela Grajales, en declaraciones a la revista ELLAS, explica que la luz del sol, la luz visible (transmitida por los dispositivos celulares y computadoras) y la infrarroja (que emite calor) causan daños en la tez y esto implica la utilización de un protector solar “todos los días”.
En conclusión, la correcta utilización ayuda a proteger nuestra piel, por ello no debemos olvidar utilizar el protector adecuado para nuestra piel.


