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La FCA adquiere drones para uso en la agricultura

Por: Alba Enith Pittí S. | Publicado el: 24 octubre 2021 | Fotografía: Alba Enith Pittí S.




A través de un proyecto presentado en el año 2017 por los profesores José Ricardo Castillo y Félix Guerra y aprobado por SENACYT, se adquiere adoptar tecnología para la agricultura de precisión.

El proyecto surge a partir de la preocupación de las autoridades de la FCA, para adoptar nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura de precisión y que estuviera disponible tanto para docentes, estudiantes, como para productores.

El costo del proyecto es de unos 70,000 dólares aproximadamente, de estos, 49, 000 dólares fueron financiados por  SENACYT;  para la compra de drones y sistemas periféricos que pudieran ayudar a mejorar la aceptación de esta tecnología dijo, Castillo.

Cabe destacar, que no es un proyecto de investigación, sino de promoción y adopción de tecnología.  Sin embargo, pudiera generar acciones de investigación científica, agregó.

Los equipos adquiridos a través de este proyecto fueron: un agro guía y tres drones. El agro guía, es un equipo terrestre que cuenta con una antena GPS, una tablet y un software, se coloca en un tractor y puede registrar la eficiencia de la aplicación.

El otro de los equipos es un dron agrícola multirotor que tiene dos cámaras, una RGB de alta definición, y otra cámara y sistema NDVI que toma fotos infrarrojos de los cultivos.

La ventaja de este dron es que se puede parar en ciertos puntos del cultivo, por ejemplo para mejorar la resolución del área que aparece sospechosa, donde puede haber ataque de plagas o deficiencia nutricional.

El otro dron es un ala delta, tiene el mismo tipo de cámara que las antes mencionadas, sin embargo, vuela a 120 mts de altura y a una velocidad mucho más rápida y logra cubrir mayor área. La diferencia entre ambos es que el primero toma con mayor precisión y con la segunda aeronave de alas fijas se puede cubrir áreas mucho más extensas.

El sistema depende de un software para el análisis de imagen. Es importante saber analizar las imágenes y tener un banco de datos del cultivo, indicó el docente.

Y por último el drone de aspersión DJI,  modelo T-16, de 16 litros de capacidad, donde puede cubrir una hectárea en 10 minutos, a una velocidad de 23 a 25 km por hora, a una altura de 2 y 2.5 mts., con un software especializado también.

Todos los drones se programan, de igual forma como lo haría con una aeronave común, no es sobrevolar, lo más delicado es aprender a programar.

Se debe contar con un curso de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC), que le otorga una licencia y además del registro de cada una de las aeronaves y el respectivo seguro.

Los drones que se operan reciben matrícula, como una aeronave común, para cumplir con los requisitos de responsabilidad y seguridad de la AAC.

Los profesores José Ricardo Castillo, Félix Guerra y Richard Ortega, reciben entrenamiento por parte del ingeniero aeronáutico Andrés Felipe Sánchez, colaborador de la empresa que vendió los drones.

Con la adquisición de estos equipos se espera mejorar las condiciones de eficiencia en la agricultura y la modernización en el proceso de enseñanza aprendizaje.

La agricultura de precisión consiste en el uso de equipo y tecnología de la información para adecuar el manejo de suelos y cultivos a la variabilidad presente dentro de una parcela, aumentando la productividad y eficiencia, mientras se reduce el impacto ambiental.


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