Día Internacional de la Madre Tierra
El Día Internacional de la Madre Tierra, nombrado así por la ONU y celebrado por primera vez el 22 de abril de 1970, fue una fecha marcada en el calendario como el primer hito medioambiental para el planeta: más de 20 millones de personas tomaron las calles para concienciar sobre el impacto de la actividad humana en el medio ambiente.
Este año, el Día de la Tierra cumple 52 años, y ha llegado a miles de millones de personas del mundo entero. Hay un dicho que dice, “todos los días son el Día de la Tierra”, pero se celebra popularmente el 22 de abril.
El Día de la Tierra tiene sus raíces en 1960, la década del activismo combativo. “El medio ambiente empezaba a sufrir y la gente estaba enfadada. En algunas ciudades del país, no era raro que al caminar por el centro el plena hora punta no pudieras ver nada debido a la contaminación”,
A pesar del desencanto popular, las cuestiones ecológicas no estaban presentes en la agenda de los políticos de americanos, cuestión que irritaba al senador por Wisconsin, Gaylord Nelson, cuyas campañas en favor del medio ambiente durante la década de 1960 no surtieron efecto.
La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos han afectado a millones de personas. Aún a día de hoy nos enfrentamos al COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.
El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden acelerar el ritmo de destrucción del planeta.
Este día de la Madre Tierra es el primero que se celebra dentro del Decenio de la ONU para la Restauración de Ecosistemas. Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.
Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la armonía con la naturaleza y la tierra. ¡Únete al movimiento mundial para restaurar la madre Tierra!


