“Peras en el Huerto”, relatos de una trascendental obra antigua
La obra “Peras en el Huerto” fue presentada en Panamá anteriormente en el 2006, en el Auditorio del Colegio San Agustín, con un lleno total, rebasando, en aquel entonces, toda expectativa. La historia se vuelve a repetir 16 años después, el 25 de agosto, 2022, pero esta vez con mucho más ímpetu y, sobre las tablas del gran Teatro Nacional.
La función de estreno fue un rotundo éxito: boletos agotados y aforo máximo. Entre el público se encontraban diversas figuras públicas de nuestro país, quienes evidentemente disfrutaron de la puesta en escena de una versión moderna al estilo Broadway.
“PERAS EN EL HUERTO” es una obra musical que narra la vida de quien fuese en vida, Aurelio Agustín de Hipona, un hombre que pasa del pecado a la santidad convirtiéndose al cristianismo y, quien finalmente, es nombrado Obispo de Hipona. Este Obispo, es al que muchos hoy, conocemos como San Agustín, santo católico a quien acuden aquellos en momentos de dificultad.
La obra narra la vida de San Agustín, quien es presentado como un ser más humano, más de carne y hueso. De padre pagano y madre cristiana, Agustín, durante su juventud hasta sus 32 años, se dedicó a disfrutar la vida, al ocio puro, a pesar de los intentos de su madre por encaminarlo por el camino de Jesucristo.
Asiduo al teatro, a las tabernas, a los certámenes de poesía y muy exitoso con las mujeres, Agustín vivía para el placer, incluso establece una relación de concubinato con una mujer a quien dejó embarazada. Relación que su madre, Mónica de Hipona, resiente a lo largo de su vida, más no el fruto de esta: su nieto Adeodato.
Un personaje en constante búsqueda, en una continua lucha existencial, asqueado de sí mismo, descubre en un paseo por un huerto, la Biblia. Por fin se siente liberado, en paz. Es allí, donde decide abandonar a su concubina, sus amigos, sus aventuras, su vieja vida. Decide dedicar desde ese instante toda su vida a Dios, aun después de perder a su hijo.
Gracias a su gran labor, es nombrado Obispo y así logra continuar su obra.
El musical logra plasmar esa sucesión de eventos, gracias a la ayuda de una escenografía sencilla pero apoyada en un material audiovisual impresionante. La trama le hace justicia a la verdadera histórica, lo que la hace diferente es la forma en que fue concebida su presentación. Se siente muy humana. Ahora bien, aquel espectador que no conozca la historia pueda que se pierda en ella. Las composiciones musicales, aunque son hermosas, no substituyen el guion.
Participan de esta pieza teatral Leonte Bordanea, quien debuta como director, Isabeau Méndez, Julio Chamorro, Lissette Condassin, María Isabella Pérez Condassin, Mare Cabal, Simón Tejeira, Carlos Jaén, Miguel Boyd, Luis Rossman, Luis Artega y Felipe Berbey.
Una obra en donde están en conflicto de principio a fin, el bien y el mal, la luz y la oscuridad. Una ópera musical, ciertamente, para disfrutar en familia.





