RUIDO EN LOS CANALES: CONTAMINACIÓN ACÚSTICA
Se llama contaminación acústica o contaminación sonora al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Si bien el ruido no se acumula, traslada o perdura en el tiempo como las otras contaminaciones, también puede causar grandes daños en la calidad de vida de las personas si no se controla bien o adecuadamente.
El término contaminación acústica hace referencia al ruido (entendido como sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas (tráfico, industrias, locales de ocio, aviones, barcos, entre otros) que produce efectos negativos sobre la salud auditiva, física y mental de los seres vivos.
Este término está estrechamente relacionado con el ruido debido a que esta se da cuando el ruido es considerado como un contaminante, es decir, un sonido molesto que puede producir efectos nocivos fisiológicos y psicológicos para una persona o grupo de personas.
En febrero del 2023, la Universidad de Panamá realizó un estudio sobre los niveles de ruido en 3 pareas fundamentales de Paitilla. Los resultaron arrojaron que el sector con mayor contaminación acústica es el S3_Parada Paitilla, donde los niveles oscilaron entre 70 a 85 decibeles, teniendo un promedio de 77 decibeles.
La ley 751 aprobada en tercer debate el 26 de septiembre de 2023, dice lo siguiente: “los establecimientos en los cuales se genere ruido, deberán instalar equipos de medición para que las personas puedan visualizar el nivel de presión sonora.”
Esta iniciativa fue concebida y presentada por los diputados Juan Diego Vásquez y Everardo Concepción. El diputado Vásquez, menciona que en la ley no hay tiempo en prisión para nadie. La Alcaldía de Panamá será quien garantice que esta ley se respete, disponiendo de líneas telefónicas 24 / 7 para que los afectados realicen sus denuncias.
El proyecto detalla que las autoridades encargadas de la aplicación de esta Ley, en el ámbito de sus respectivas competencias, son los Gobiernos Locales a los que el Ministerio de Salud haya, expresamente, autorizado. Sin embargo, la Policía Nacional no está facultada para aplicar sanciones, pero sí para velar que las normas estipuladas en la Ley 751 sean cumplidas.
La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre tendrá la responsabilidad de reglamentar las medidas para el uso de bocinas, equipos de sonido, alarmas, troneras y otros aparatos generadores de ruido molesto que excedan los límites permisibles. Siendo ley de la República, pues esta también tiene sus excepciones.
Es importante que los ciudadanos creen conciencia de lo exasperante que puede llegar a ser el ruido en cualquiera de sus formas, y de cómo afecta a las personas no solo con deficiencias de salud; sino también a todas aquellas personas que gocen de buena salud.
Todo en exceso es malo, se eso no hay la menor duda. Lastimosamente este mal se puede percibir en áreas muy populares de la ciudad, pero sobre todo en el sector transporte. Constantemente se puede observar en redes sociales, usuarios que suben a sus cuentas, videos del ruido estridente que llevan algunos transportistas, sin considerar la diversidad de pasajeros que viajan, sus enfermedades, edades, trastornos mentales y demás.
Es por eso que la Ley de la República 751, busca hacer justicia para los habitantes de Panamá, así como para los turistas que visitan nuestro país; muchos con la finalidad de tener paz y tranquilidad, en donde procuran un retiro aislado de toda la algarabía que han estado evitando en sus países.


