Seminario "Bicentenario de la Batalla de Ayacucho": Un Repaso Crítico a las Relaciones entre Colombia y Panamá
Durante el seminario “Bicentenario de la Batalla de Ayacucho: Repensar Latinoamérica siglos XIX - XXI”, el profesor Celestino Araúz y el doctor Fernando Aparicio participaron en el panel titulado “Colombia y Panamá: Un Debate Histórico en el Siglo XX”. Este evento, que reunió a destacados historiadores y académicos, sirvió como una plataforma para analizar y discutir las complejidades históricas y diplomáticas entre ambos países.
El profesor Araúz destacó la influencia de potencias extranjeras, como Estados Unidos y Gran Bretaña, en las relaciones entre Colombia y Panamá. Subrayó que estos países han sido "juguetes" en medio de intereses geopolíticos, especialmente durante la fiebre del oro en Panamá en el siglo XIX, cuando Estados Unidos mostró un interés creciente en la región, tanto económica como políticamente, con periódicos abogando por la anexión de Panamá. Estos antecedentes, según Araúz, son cruciales para entender las complejidades de las relaciones entre ambos países.
Araúz explicó cómo la posición geográfica de Panamá ha sido determinante desde la época colonial, citando ejemplos como el movimiento de 1830 y los intentos de ciertos notables de la capital panameña por anexarse a Gran Bretaña. También mencionó las propuestas de algunos diputados colombianos en 1849 para trasladar la capital de Bogotá a Panamá, enfrentándose a prejuicios raciales y a la resistencia tanto en Colombia como en Panamá.
El profesor subrayó que la separación de Panamá en 1903 y el papel de Estados Unidos en este proceso intensificaron los resentimientos. Mencionó los intentos fallidos de Colombia por reconquistar Panamá y los tratados firmados en 1909 en Washington, destinados a que Colombia reconociera la independencia de Panamá a cambio de garantías en la construcción del canal. Estas acciones, según Araúz, han dejado cicatrices profundas en la memoria colectiva de ambos países.
Por su parte, el doctor Fernando Aparicio reavivó el debate histórico y diplomático al destacar que el entonces ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Álvaro Leiva, generó controversia el año pasado al referirse a Panamá como "un departamento más” de Colombia. Estas declaraciones fueron percibidas como irrespetuosas por muchos panameños y, aunque Leiva se disculpó posteriormente, el incidente dejó una marca en las relaciones bilaterales.
Aparicio también abordó el problema migratorio que surgió el año pasado cuando Colombia facilitó el tránsito de migrantes hacia el Darién, lo que provocó fuertes protestas en Panamá. La respuesta de Panamá fue cerrar la frontera con Costa Rica, demostrando una política de reciprocidad en el manejo de la migración.
Aparicio subrayó la necesidad de una mayor cooperación entre ambos países para abordar el flujo migratorio de manera efectiva y segura. Además, destacó que el debate actual debe centrarse en la comprensión de los episodios históricos y personajes que han dado forma a las identidades nacionales de Colombia y Panamá, enfatizando la importancia de un análisis histórico preciso y respetuoso para construir un futuro más armonioso y cooperativo entre ambas naciones.


