CGU aprueba al Campus Octavio Méndez Pereira como un patrimonio inalienable e intransferible
El Campus Octavio Méndez Pereira de la Universidad de Panamá (UP) ha sido reconocido con la categoría de inalienabilidad por el Consejo General Universitario (CGU), marcando un hito histórico para la institución. Esta designación, que implica modificaciones en el Estatuto Universitario, fue propuesta por un comité que destacó el valor patrimonial del campus. Según un comunicado oficial, el CGU aprobó un nuevo artículo que establece: “El Campus Octavio Méndez Pereira es un patrimonio inalienable e intransferible de la Universidad de Panamá”.
El rector de la UP, Eduardo Flores Castro, enfatizó en un mensaje institucional que el campus es “parte esencial de nuestra identidad y representa un patrimonio histórico que debe ser conservado para las futuras generaciones”. Con esta declaración, se garantiza que el campus no podrá ser objeto de comercio ni de transferencia bajo ningún concepto, descartando así cualquier posibilidad de traslado de la sede central de la universidad.
El comité que impulsó la iniciativa resaltó que esta decisión consolida el compromiso de un grupo de universitarios con profundo sentido de pertenencia institucional. Desde el año pasado, este equipo trabajó en una propuesta que reconoce el valor histórico, ambiental, cultural, artístico, social y arquitectónico del campus. "La infraestructura de la Universidad de Panamá es parte esencial de su identidad y debe ser protegida para las futuras generaciones", señalaron en un pronunciamiento.
A pesar de este logro, los proponentes de la iniciativa advierten que "la lucha no ha terminado". Consideran que aún quedan reformas pendientes en el Estatuto Universitario para garantizar la protección del patrimonio universitario ante intereses externos. Además, buscan reafirmar el compromiso de la UP como institución al servicio de la sociedad panameña y como formadora de profesionales de todas las clases sociales del país.
Este reconocimiento no solo refuerza la identidad histórica y cultural de la Universidad de Panamá, sino que también sienta un precedente para la protección de los patrimonios universitarios en el país. Con esta medida, la UP reafirma su rol como guardiana de la educación y la cultura, asegurando que su legado perdure para las generaciones venideras.


