La Educación en paÃses Tercermundistas
Inicio, definiendo tercermundismo: "Es la forma de vivir caracterizada por la precariedad, y es propio de los paÃses subdesarrollados.Esta miseria y escasez se extiende a todos los ámbitos de la vida, siendo el subdesarrollo la norma que prima en estos paÃses".
La educación no escapa de la realidad señalada por el concepto de tercermundismo, ya que en estos paÃses no existe una correcta educación para todos, desafortunadamente en muchos de los casos a los menores les toca iniciar su vida laboral desde muy temprano.
La educación es clave para el desarrollo de las personas y paÃses; sin embargo, hay muchos niños que no tienen acceso a ella. Debo señalar, que la educación suele ser la primera vÃctima ante una crisis económica, incluso los paÃses sueles recortar la inversión destinada al tema educativo; justamente cuando más se necesita.
Este panorama reflejado en cuantiosas literaturas ha dado lugar a la existencia, desde hace varias décadas, aspiramos a lograr un ‘espÃritu reformista’ en educación, que ya tiene el carácter de un lugar común en términos de polÃtica educativa. La urgencia de cambio es un hecho aceptado casi axiomáticamente, pero su expansión choca con la ausencia de estudios básicos que funden las reformas propuestas o que evalúen el resultado de las aplicadas.
De este modo, tanto la aprobación de ciertas transformaciones como la supresión de otras parecen estar sujetas a una dinámica arbitraria, frente a la cual el sistema educativo continúa intacto o, en otros casos, se modifica, pero en un sentido diferente del previsto por los reformadores.
Ante una extensa gama de problemas implicados en las relaciones entre educación, sistema educativo y procesos de cambio, serÃa formidable que se enfocara su atención en la dinámica interna del sistema educativo, haciendo referencia a sus ocupaciones sociales globales en la medida en que el análisis de este sector lo justifique.
*Como indica Ricardo Nassif Germán W. Rama, Juan Carlos Tedesco, en El sistema educativo en América Latina, Serie Educación y Sociedad. ¨ *En América Latina los sistemas educativos no han estado inertes durante las últimas décadas, al contrario, las transformaciones han sido significativas, particularmente en los aspectos cuantitativos. Sin embargo, y esto es lo que puede alimentar una percepción que enfatiza el carácter estático del sistema, dichas transformaciones han estado generalmente disociadas de los intentos explÃcitos de cambio.
La evolución de los análisis de la relación entre sistema educativo y cambio, en el sentido más inclusivo del término; ha seguido una trayectoria particular. Durante mucho tiempo fue un supuesto básico asignar a la educación un papel central, tanto desde la perspectiva del cambio social como desde la que se refiere al destino individual de las personas.
Sin embargo, el poder transformador de la educación quedaba sujeto en cierta forma a la necesidad de introducir en ella una serie de cambios importantes que le permitieran desempeñar efectivamente el papel asignado por la teorÃa y por los programas polÃticos.
Para concluir, debo indicar que en buena parte de la literatura pedagógica (MarÃa Jesús Freire Seoane, Maura Núñez, La educación en Panamá. Estado de la cuestión) de los últimos años, el sistema educativo ha dejado de ser imaginado como palanca y motor del cambio, y del optimismo pedagógico que concebÃa a la educación y al maestro como fuentes del progreso se ha girado al pesimismo y la desilusión, que alimentan propuestas radicales de eliminación del aparato escolar como única vÃa de innovación y cambio.
*Alicia Moreno, estudiante de la MaestrÃa en Historia de las Relaciones entre Panamá y los Estados Unidos, de la (Universidad de Panamá) *


