A Propósito de la Post Pandemia, desde la Psicología Clínica
El reto de las nuevas generaciones para reconectarse con la vida
El COVID 19 como enfermedad respiratoria, muy infecciosa, fue considerada pandémica por la Organización Mundial de la Salud (2020), esto trajo consigo importantes medidas de bioseguridad como: el uso de mascarillas, confinamiento en los hogares, el guardar distancias físicas entre las personas, entre otras; lo cual llevó a otras medidas como el trabajo y la escuela de manera remota.
El título el reto de las nuevas generaciones para reconectarse con la vida hace referencia a ese grupo de adolescentes que en el 2020 cursaron su 9°de Premedia, quienes tuvieron que recibir sus clases en línea e incluso sus diplomas por ventanilla. ¿Qué pasó con ese grado académico?, muchas cosas: hubo comunidades educativas que hicieron el esfuerzo genuino para hacerle frente a esa nueva realidad, mientras que otro grupo de chicos se vieron afectados por problemas tecnológicos o bien de la conectividad. Esta realidad virtual trajo aciertos y desaciertos que son importantes tomar en cuenta a la hora de reflexionar acerca de ese año de pandemia. Los adolescentes de ese grado académico fueron impactados, de forma importante, por la pandemia, presentaron temas de ansiedad, depresión y otros síntomas emocionales; así lo indicó la UNICEF (2021) que mediante una encuesta realizada a los hogares el 32% de los niños, niñas y adolescentes en Panamá sintieron molestias en su salud mental a raíz de la pandemia.
El sábado 1 de julio se dio la primera convocatoria, de tres, para realizar parte de las evaluaciones de primer ingreso a una universidad del país. Fue muy gratificante ver un número importante de chicos motivados por dicho proceso, a pesar de que los mismos comparten una gran realidad que es el haber experimentado la pandemia por COVID 19 en su máxima expresión en el 2020, con los siguientes temas:
- Asistieron a su 9° con la modalidad virtual
No vamos a entrar al debate acerca de qué modalidad educativa, virtual o presencial, tiene mayores ventajas, fortalezas y demás características. Queremos rescatar el hecho de que los chicos que están hoy en 12° y que aspiran ingresar a la educación superior en el 2024, hicieron su 9° bajo la modalidad educativa virtual. Esta modalidad virtual tuvo diferentes realidades: en algunos casos fue un desafío para lo cual se trabajó y logró buenos frutos; en otros casos, la conectividad no acompañó pertinentemente; y, también se dio el tema de la inaccesibilidad a la tecnología.
- Tuvieron que permanecer en casa, con el agravante de no compartir físicamente con compañeros y amigos.
La interacción social y el compartir con los otros es de gran valor para todas las personas, teniendo importantes consecuencias cuando se obstaculizan por alguna razón. Mantenerse activo en las relaciones sociales con otros de su edad es de gran preponderancia para los adolescentes, donde logran adquirir diversas competencias para la vida.
- Experimentaron una “interrupción subjetiva” de esa evolución necesaria de su desarrollo, el paulatino distanciamiento socio-emocional de los padres y el acercamiento a sus contemporáneos.
Es reconocible que todas las tareas que debe experimentar el adolescente tienen una razón, meta u objetivo; es decir existen por y para una razón; y cada una de ellas tiene su valor preponderante en la evolución hacia la adultez.
- Algunos presentaron síntomas ansiosos-depresivos asociados a la pandemia.
En el 2020 muchos chicos se quejaron de síntomas de tipo ansioso o depresivo muy asociados a la realidad pandémica del momento. Los adolescentes cursaban una etapa crítica de su ciclo vital, donde estaban ejercitándose en su individualidad, formando y consolidando su autoestima y otros requerimientos emocionales necesarios para su vida, todo esto se vio coartado. Los adolescentes están en ese período de transición donde no son niños, pero tampoco adultos; y resulta interesante saber qué “traducción” o que pensaron o bien qué significó la pandemia y sus concomitantes sociales.
La generación que está por salir de la educación media tiene tremendo desafío en este momento, reconectarse con la vida. Es de sumo valor el escuchar que un adolescente está considerando un plan de vida, una continuidad en su evolución y con la consideración de la educación superior como posible vehículo que le pueda ayudar en ese transitar hacia su futuro; todo esto, definitivamente constituye un desafío. El considerar ingresar a la universidad es una tarea compleja donde los chicos necesitan ser apoyados por sus padres, cuidadores, profesores, amigos y cualquier otro referente de su entorno social. Para los chicos que hacemos referencia, es recomendable brindarles un apoyo extra, más allá del usual, dado que pueden estar experimentando un conjunto de pensamientos, ideas, sentimientos, e inseguridades que lo pueden hacer vacilar, hasta obstaculizarle el libre flujo de su interés por una profesión. Una profesión que pudo haber sido soñada desde pequeño pero que, como probable impacto de la pandemia, se desestimó, o se vio inalcanzable o distante, pudiendo convertirse en un efecto dominó poco favorable para el futuro del chico. Es necesario acompañarlos emocional, social y física (si lo aceptan) y no dejarlos solos en este importante momento que les impactará para el resto de su vida.
La autora es Doctora y Psicóloga Clínica-Docente Universitaria


