Nuevo contexto internacional de la agricultura: Tema abordado en el 1er. Congreso Nacional Agropecuario: Visión Agro 2050
La agricultura experimenta una profunda metamorfosis mundial, considerando elementos como el cambio climático, la volatilidad geopolítica, la tecnología emergente y las nuevas exigencias del mercado están transformando la forma en que se produce, se destruye y se consume lo que cultivamos. Esta nueva realidad plantea retos apremiantes, pero también brinda posibilidades para edificar sistemas agrícolas más sustentables, equitativos y robustos.
El cambio climático es uno de los factores claves que define este nuevo escenario, incrementando fenómenos extremos como sequías, precipitaciones torrenciales o temperaturas extremas están impactando la productividad agrícola en numerosas zonas del planeta. Como respuesta, se están impulsando acciones más sustentables como la agricultura generativa, la diversificación de cultivos y la utilización de los recursos naturales, en particular el agua.
Simultáneamente, la tecnología está transformando el sector de la agricultura de precisión, implementación de la inteligencia artificial, sensores meteorológicos y drones posibilitan incrementar las producciones y disminuir el efecto en el medio ambiente. No obstante, el acceso a estas innovaciones no es equitativo para todos, lo que podrían identificar los productos pequeños y grandes, en particular entre naciones del Norte y del Sur a nivel mundial.
El nuevo enfoque de la CTI emerge como herramienta clave y nos enseña como las nuevas tecnologías e innovación son puntos clave en la agricultura moderna y como pueden ayudar la producción sana y eficaz sugiriendo que se puede cultivar en áreas afectadas por el clima al implementando monitoreos y recopilación de datos y así poder gestionar los recursos.
Sin embargo, los patrones de consumo están transformándose a escala global y existen preocupaciones crecientes sobre la salud, el bienestar animal y el efecto en el medio ambiente de lo que consumimos. Esto ha fomentado la necesidad de productos orgánicos, locales, de comercio equitativo y con una huella de carbono más baja. Para ajustarse, los fabricantes deben tener la habilidad de innovar y atender a los consumidores más exigentes y conscientes. Ya no se puede separar la agricultura del resto de los retos a nivel mundial.
El reciente entorno global demanda elecciones estratégicas que balanceen productividad, equidad social y protección del planeta; solo con una perspectiva holística podremos asegurar un futuro justo, sustentable y equilibrado. En este marco se necesitan políticas públicas integrales, cooperación internacional y financiamiento verde para lograr una transición hacia sistemas agroalimentarios sostenibles e inclusivos.


