Devoción que une: Borrola de Pesé celebra nuevamente su viacrucis en Semana Santa
La vida de los cristianos católicos está envuelta en momentos que nos conducen a la meditación y a un cambio de actitud en beneficio del prójimo. Uno de ellos es la celebración de la Semana Santa. Esta festividad, conmemorada a nivel mundial en todos los lugares donde hay presencia cristiana, nos invita a reflexionar acerca de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, quien entregó su vida por la salvación del mundo.
En Panamá, la Semana Santa se vive con fervor en diversas partes del territorio nacional. Cada provincia, distrito y comunidad posee su forma particular de manifestar su fe: desde solemnes eucaristÃas y procesiones hasta representaciones en vivo del viacrucis el Viernes Santo.
La Semana Mayor inicia con el Domingo de Ramos, que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, donde la bendición de las palmas constituye una tradición muy especial. Durante los dÃas siguientes —Lunes, Martes y Miércoles Santo— se realizan diversas procesiones con las imágenes de Jesús Nazareno y La Dolorosa. El Jueves Santo se conmemora la Última Cena y la institución de la EucaristÃa; el Viernes Santo se representa, a través del teatro popular, el viacrucis; el Sábado Santo se celebra la Vigilia Pascual y, finalmente, el Domingo de Resurrección conmemora el triunfo de Jesús sobre la muerte.
En el caso particular de Pesé (corregimiento cabecera), la celebración es ampliamente conocida por su representación teatral en vivo de la Pasión de Cristo. El drama se desarrolla en las principales avenidas y calles del pueblo, congregando a miles de fieles que presencian este significativo acto de fe.
Como se mencionó anteriormente, cada comunidad tiene su sello propio, y asà ocurre en la comunidad de Borrola, corregimiento de Rincón Hondo, distrito de Pesé. Durante muchos años se celebró allà el viacrucis a lo largo de su avenida principal; sin embargo, por diversos motivos, la tradición se interrumpió. En los últimos años, gracias a los descendientes de la familia SalamÃn Cubilla, se ha retomado la iniciativa. Esta se lleva a cabo el Jueves Santo a partir de las 3:00 p. m., con el apoyo y colaboración de la profesora MarÃa SalamÃn Cubilla, la licenciada Mercedes Ulloa y la magistra Yesiret SalamÃn.
Para este año, se contó con la participación de los ocho sectores que conforman la comunidad, distribuyendo las estaciones de la siguiente manera:
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1.ª Estación (Jesús es condenado a muerte): Ubicada en el sector Santa Ana, frente a la residencia de la familia RodrÃguez Gutiérrez.
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2.ª Estación (Jesús carga con la cruz): En el sector Corazón de MarÃa, frente a la Capilla Natividad de MarÃa.
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3.ª Estación (Jesús cae por primera vez): En el sector Santa Librada, frente a la casa de la señora Edilsa Peña.
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4.ª y 5.ª Estaciones (Jesús encuentra a su madre y es ayudado por el Cirineo): En el sector Virgen del Carmen, frente a las residencias del señor Ernesto Osorio y la señora Eugenia Cruz.
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6.ª y 7.ª Estaciones (La Verónica enjuga el rostro de Jesús y Jesús cae por segunda vez): En el sector Divino Niño, frente a las casas de la señora Agripina SalamÃn y la señora Rosenda MarÃn, respectivamente.
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8.ª Estación (Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén): En el sector Virgen de Guadalupe, frente a la antigua casa del recordado Rumualdo RodrÃguez.
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9.ª y 10.ª Estaciones (Jesús cae por tercera vez y es despojado de sus vestiduras): En el sector San José, frente a las casas del señor Juan Mendoza y el señor Generino Marciaga.
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11.ª Estación (Jesús es clavado en la cruz): En el sector Virgen de Fátima, frente a la casa de la señora Omayra Quintero.
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12.ª Estación (Jesús muere en la cruz): Ubicada en la antigua Cruz de la Misión (que data de 1969), al lado de la escuela.
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13.ª Estación (Jesús es bajado de la cruz): Junto a la cancha municipal.
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14.ª Estación (Jesús es colocado en el sepulcro): Frente a la casa de la profesora MarÃa SalamÃn.
Cabe destacar que, durante el recorrido, se meditaron los episodios del camino al Calvario con una participación activa de toda la comunidad. Niños, jóvenes y adultos recorrieron las calles con profunda devoción. Al finalizar el evento, la familia SalamÃn ofreció un brindis a los presentes, cerrando la jornada en un ambiente de armonÃa y fraternidad cristiana.
La recuperación del viacrucis en Borrola no es solo el rescate de un acto litúrgico, sino la reafirmación de la identidad de un pueblo que se niega a olvidar sus raÃces. A través de este esfuerzo colectivo, liderado por la voluntad de familias comprometidas y respaldado por la fe de ocho sectores, queda demostrado que la tradición es el hilo que une el pasado con el presente. Al ver a niños y jóvenes caminar las mismas calles que sus abuelos, se garantiza que el legado de fraternidad y espiritualidad de Pesé continuará vivo, recordándonos que, más allá del rito, lo que realmente prevalece es la unidad de una comunidad que camina con un mismo propósito.


