La semántica como eje fundamental en la construcción del significado
La semántica es una rama de la lingüística dedicada al estudio del significado, constituye una de las principales aproximaciones al estudio organizado del lenguaje verbal. Esta disciplina busca comprender cómo funciona el significado en la lengua y cómo los hablantes lo producen e interpretan en la comunicación. Se ocupa de analizar el significado de las palabras, las relaciones entre sí (sinonimia, antonimia, polisemia, etc.), la construcción y significado de las oraciones.
Esta disciplina según Gaetano Berruto (1979), se refiere al estudio del significado en el lenguaje. El autor destaca la importancia de entender cómo se construyen y transmiten los significados a través de las palabras y las estructuras lingüísticas. En su enfoque, la semántica no solo se limita a la relación entre las palabras y sus significados, sino que también considera el contexto en el que se utilizan, así como las interpretaciones que pueden surgir en diferentes situaciones comunicativas.
Para Berruto, la semántica es una parte fundamental de la lingüística que nos ayuda a comprender cómo el lenguaje refleja y construye la realidad. Por otro lado, la semántica desempeña un papel clave en la interpretación correcta de los significados, ya que permite identificar fenómenos como la polisemia, la sinonimia y la ambigüedad. Lyons (1997) sostiene que el significado constituye un componente esencial del sistema lingüístico y que su estudio no solo implica describir estructuras, sino comprender cómo los hablantes interpretan y producen sentido en contextos específicos. Para el autor, el análisis semántico permite distinguir entre diferentes tipos de significado (léxico, oracional, contextual) y comprender las relaciones entre forma y contenido.
En el ámbito universitario, esta competencia resulta esencial para analizar textos argumentativos, científicos y teóricos, así como para construir argumentos coherentes y bien fundamentados. Esta disciplina se interesa por los significados de las palabras a partir de sus componentes (raíces y agregados). Los significados de un texto se pueden descomponer en unidades mínimas de significación semántica. Todas esas unidades se pueden definir: sema, sememas y lexema.
Sema: es la unidad mínima de significación, que no se puede realizar de manera independiente. Es un concepto abstracto que permite descomponer el significado, este tiene un carácter binario, denotativo.
Perro [+animal] [+doméstico] [+canino] [mamífero]
Semema: el semema se define como el conjunto de semas que caracterizan un lexema y no es una simple colección de semas, y funciona según el sentido particular del contexto. El semema es el conjunto de semas que define el significado completo de una palabra.
Ej.: martillo-serrucho/ herramientas – se usa en diferentes oficios-tiene mango.
Martillo: es una herramienta usada en algunos oficios, con mango y cabeza de hierro, que sirve para golpear.
Archisemema: es el conjunto de rasgos semánticos comunes (semas) que comparten varias palabras dentro de un mismo campo léxico.
Ej.: gato, perro, caballo ? ser vivo, animal, animado. Ese conjunto de rasgos comunes constituye el archisemema.
Archilexema: es una palabra general que representa el rasgo semántico compartido por varios lexemas
Ej.: perro, gato, caballo ? animal (archilexema)
El sema común de los elementos de un campo semántico es el archisemema. El significado puede ser:
Denotativo: significado objetivo, todos aquellos que aparecen en el diccionario.
Connotativo: significado subjetivo, todas aquellas acepciones que pueda tener una palabra mediante asociaciones subjetivas. es el predominante en la lengua literaria, aunque no exclusivo de ella.
Otro de los aspectos que se relacionan con el significado y mantienen un vínculo con la semántica y es importante en la estructura de la palabra, podemos mencionar:
El lexema: es la raíz o base de la palabra y contiene el significado léxico principal.
Ej.: niñ-o, niñ-a, niñ-os ? niñ- es el lexema (idea básica de niño).
El morfema: es la unidad mínima con significado gramatical o léxico que se añade al lexema.
Ejemplo: niñ-o ? morfema de género masculino niñ-a ? morfema de género femenino niñ-os ? morfema de número plural
Los morfemas pueden ser:
Flexivos (género, número, tiempo verbal).
Ej.: gat-o, gat-a, (género) cas-as, árbol-es (número), habl-amos (1° persona del plural, tiempo presente) cant-aban (3° persona del plural, pretérito imperfecto de indicativo). (desinencias verbales).
Derivativos (prefijos y sufijos que modifican el significado).
Ej.: feliz ? in-moral “in-” cambia el significado
Es importante que los jóvenes conozcan los componentes y significados de estas partículas con la finalidad de comprender la estructura de la palabra y los procesos semánticos que le dan significado a los vocablos, frases y textos. Aquí tienes algunos ejemplos:
Sinónimos y antónimos (feliz, contento o alegre/alegre, triste).
Metáforas y símiles (El tiempo es oro / Sus ojos brillaban como estrellas).
Contexto: interpretación de una palabra puede cambiar según el contexto. Ej.: banco puede referirse a una entidad financiera o a un lugar para sentarse, dependiendo de cómo se use en la oración.
Ambigüedad: A veces, un texto puede tener múltiples interpretaciones.
Ej.: Vi a Juan corriendo en el parque puede interpretarse como que Juan estaba corriendo o que el hablante vio a Juan mientras él mismo corría.
Referencias y Anáforas: El uso de pronombres o expresiones que remiten a algo mencionado anteriormente en el texto. Ej.: María fue al mercado. Ella compró frutas. Aquí, ella se refiere a "María".
Es evidente que la semántica se le dificulta a los estudiantes porque exige de un pensamiento abstracto, análisis contextual y dominio conceptual, habilidades que requieren práctica constante. Sin embargo, con estrategias didácticas adecuadas (ejemplos contextualizados, mapas conceptuales, análisis de textos reales), su aprendizaje puede volverse más accesible y significativo. Definitivamente, la semántica es indispensables en la educación superior porque fortalece la lectura comprensiva, la escritura académica y el pensamiento crítico.
El dominio de esta disciplina permite al estudiante no solo comunicarse de manera eficaz, sino también interpretar y producir conocimiento con mayor profundidad y precisión.
*La autora es profesora de la Facultad de Humanidades.
Referencias
Bibliografía Berruto, G. (1979). La semántica. México: Nueva imagen. Coseriu, E. (1977).
Principios de semántica estructural. Gredos. Lyons, J. (1997) — Semántica lingüística: una introducción Ullmann, S. (1962).
Semantics: An introduction to the science of meaning. Basil Blackwell.


