Los actos de habla en el discurso académico: una aproximación pragmática con los estudiantes universitarios
La comunicación en el ámbito universitario constituye un proceso complejo en el que el lenguaje no solo transmite información, sino que también realiza acciones, además, permite a los estudiantes expresar sus ideas con claridad, defender los argumentos y comprender mejor los conceptos. Desde la pragmática, disciplina que estudia el uso del lenguaje en contexto, los enunciados adquieren valor en función de la intención del hablante y de las condiciones comunicativas donde se producen. La teoría de los actos de habla, propuesta por Austin (1962) y desarrollada por Searle (1969), ofrece un marco fundamental para analizar estas dinámicas en el grado universitario.
Austin (1962) sostiene que al emitir un enunciado realizamos simultáneamente tres actos: el locutivo, el ilocutivo y el perlocutivo.
- Acto locucionario: emite una oración con determinados sentidos o referencia (lo que se dice), es decir, consiste en pronunciar o escribir esa oración con su significado literal.
“La biblioteca cierra a las cinco de la tarde”. Consiste únicamente en pronunciar o escribir esa oración con su significado literal.
- Acto ilocucionario: fuerza comunicativa que acompaña a la oración (intención comunicativa), pedir, afirmar, ordenar, prometer, preguntar, entre otros.
“Por favor, revisen el capítulo antes de la próxima clase.” (Se pide u ordena). Aquí la intención es lograr que el oyente realice una acción.
- Acto perlocucionario: tiene efecto en el receptor, ya sea sobre sus sentimientos, pensamientos o acciones. Es decir, lo que ocurre como consecuencia de lo que se ha dicho. Ejemplo, convencer, asustar, motivar, hacer reflexionar, entre otros.
“El estudio demuestra que leer diariamente mejora el vocabulario”. Los estudiantes se convencen de la importancia de la lectura.
Searle (1969) amplía esta teoría clasificando los actos de habla en asertivos, directivos, compromisivos, expresivos y declarativos, categorías que permiten examinar con mayor precisión el discurso académico.
Los actos de habla (según la teoría de Searle) en el discurso universitario
En este nivel los actos de habla estructuran la interacción pedagógica y regulan la construcción del conocimiento.
- Cuando el docente expresa: “Explique con sus propias palabras la idea central del autor”, realiza un acto directivo que orienta la actividad intelectual.
- Cuando el estudiante señala: “El autor sostiene que la comunicación no verbal influye en la interpretación del mensaje”, ejecuta un acto asertivo propio del discurso científico.
- Cuando el profesor afirma: “Queda aprobado su trabajo de tesis.”, se trata de un acto declarativo que modifica la situación académica del estudiante.
- Si el docente comenta: “Estoy muy satisfecho con el análisis que realizaron.” realiza un acto expresivo que influye en la motivación.
- Cuando el docente informa: “Prometo enviarles el material complementario por correo”. Se trata de un acto compromisivo (o comisivo) es aquel, en que el hablante se compromete a realizar una acción futura.
Los actos de habla se producen y se adaptan a distintos contextos comunicativos, especialmente en el campo académico, donde las prácticas discursivas están reguladas por normas lingüísticas y pragmáticas.
Así pues, Los estudiantes en la educación superior emplean estos actos de habla (actos asertivos) expresan sus ideas, exponen conocimientos adquiridos, debates, mesas redondas, toman notas, entre otros, buscan la claridad, coherencia y organización de los contenidos. Los directivos, compromisorios, expresivos los emplean como herramientas fundamentales para el aprendizaje activo, la construcción del conocimiento y la interacción social. Utilizan el lenguaje para afirmar conocimientos, solicitar aclaraciones, debatir ideas, realizar exposiciones orales, tomar notas y participar en grupos.
Por su parte, Grice (1975) introduce el principio de cooperación y las máximas conversacionales (cantidad, calidad, relación y modo), que explican cómo los interlocutores interpretan significados implícitos o inferidos. En el aula universitaria, muchas intervenciones requieren que los estudiantes interpreten implicaturas, es decir, significados no explícitos pero deducibles del contexto. Según el autor, esta cooperación se manifiesta por medio de cuatro máximas:
Máximas conversacionales
- Máxima de cantidad: indica que el hablante debe proporcionar la información necesaria.
Ejemplo:
- ¿A qué hora empieza el juego?
- A las diez de la mañana.
- Máxima de calidad: solo se dice aquello que se considera verdadero y para lo cual se tienen evidencias.
Ejemplo:
- El artículo fue publicado en la revista indexada Cátedra.
- Máxima de relevancia: la información debe ser pertinente para la conversación.
Ejemplo:
- ¿Terminaste el análisis de los resultados de los conectores discursivos?
- Sí, ya tengo los resultados preliminares.
-Máxima de modo: indica que el mensaje debe ser claro, ordenado y evitar ambigüedades.
Ejemplo:
En lugar de decir:
— “Ese asunto que hablamos el otro día ya está listo”.
Se puede decir de forma más clara:
— “El informe de la preescritura ya está terminado”.
Desde la perspectiva de Grice, muchas de estas intervenciones implican inferencias pragmáticas. Por ejemplo, cuando un docente dice: “Podrían profundizar más en el texto”, la implicatura puede interpretarse como una sugerencia de mejora o una crítica implícita.
Importancia del análisis pragmático en la educación superior
El análisis pragmático favorece el desarrollo de competencias discursivas avanzadas, esenciales en la formación universitaria. Permite:
- Comprender la intención ilocutiva en debates académicos.
- Interpretar implicaturas en textos científicos.
- Producir discursos argumentativos coherentes y adecuados al contexto.
- Mejorar la interacción docente–estudiante.
- Además, fortalece la capacidad crítica y reflexiva, aspectos fundamentales en la educación superior.
Asimismo, Coseriu (1981) destaca la dimensión funcional del lenguaje y su relación con la competencia comunicativa. Para este autor, el análisis del uso lingüístico debe realizarse considerando tres niveles fundamentales: el sistema, la norma y el habla. El sistema corresponde al conjunto de posibilidades estructurales de la lengua; la norma se refiere a las formas socialmente aceptadas dentro de una comunidad lingüística; y el habla representa la realización concreta del lenguaje en situaciones comunicativas específicas.
Conclusión
El análisis pragmático de los actos de habla en el nivel universitario evidencia que el lenguaje académico es una forma de acción social y cognitiva. Las contribuciones de Austin (1962) y Searle (1969) permiten comprender la estructura funcional del discurso, mientras que Grice (1975) explica los mecanismos inferenciales presentes en la interacción. Por su parte, Coseriu (1981) aporta una visión integral del lenguaje como actividad contextualizada. Estos enfoques demuestran que la reflexión pragmática es importante para fortalecer la competencia comunicativa y el pensamiento crítico en la educación superior.
*La autora es profesora en la Facultad de Humanidades
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Referencias
Austin, J. L. (1962). How to do things with words. Oxford University Press.
Coseriu, E. (1981). Lecciones de lingüística general. Gredos.
Grice, H. P. (1975). Logic and conversation. En P. Cole & J. L. Morgan (Eds.), Syntax and semantics: Vol. 3. Speech acts (pp. 41–58). Academic Press.
Searle, J. R. (1969). Speech acts: An essay in the philosophy of language. Cambridge University Press.


