Del micrófono al algoritmo, la nueva capacidad del periodismo
Durante un largo tiempo, hubo una competencia entre medios de comunicación por lo que llamaban rating. Es decir, en Panamá comunicar implicaba dominar espacios tradicionales: la televisión, la radio o la prensa impresa. Quien controlaba el micrófono tenÃa una señal de autoridad, influencia y alcance.
Hoy, esta realidad ha cambiado. Los algoritmos determinan qué contenido aparezca primero ante esa audiencia; a menudo, no priorizan la calidad informativa, este sistema desarrollado por la tecnologÃa maneja a la visibilidad y a las tendencias. Estas plataformas digitales causan que las conversaciones públicas no solo dependan necesariamente de los editoriales ni de los directores de medios.
Esto lleva un cambio de turno en la llamada Agenda Setting, la puesta en escena de los medios, ya no tienen el control absoluto sobre qué se difundirá en masa, sino que la democratización de la información mediante internet y las redes sociales les ha permitido mayores accesos y expandió la conversación de temas que interesan a la audiencia.
Para muchos periodistas y medios, esta transición no ha sido sencillamente aceptable y tiene importantes implicaciones; puede que ciertas noticias o información se queden en el anonimato, mientras que vÃdeos espontáneos se viralicen rápidamente.
Es necesario hacer una reflexión sobre la relevancia inmediata de los hechos, lo cual obliga a varios campos a cambiar sus estrategias de comunicación, incluidos los medios. No basta con enviar un mensaje; es necesario entender cómo y dónde es compartido, quién lo interpreta y qué contenido atrae a las nuevas audiencias, que son cada vez más conscientes y activas.
Los algoritmos también ponen en riesgo la democracia porque, si el espacio de debate público depende únicamente de estos algoritmos, la sociedad pierde la capacidad de tomar decisiones conscientes en diversos ámbitos. Tal vez lo más significativo se olvide y los algoritmos pueden difundir la mala información sin importancia.
Seguramente que Panamá y el mundo atraviesan una nueva fase de la comunicación en que el microfono sigue existiendo, pero debe reconocerse que los nuevos sistemas invisibles establecidos por la tecnologÃa regulan la conversación pública; para lograrlo es vital un periodismo diligente y responsable, capaz de comunicar información con rigor. De esta manera los algoritmos también divulgan la información periodÃstica de calidad.
La autora es Periodista y abogada


