El 9 de enero visto por la prensa de la Zona del Canal de Fernando Aparicio
Este excelente artículo del Magíster Fernando Aparicio aborda, sin tapujos, una versión sumamente importante para el mejor entendimiento de lo ocurrido el 9, 10 y 11 de enero de 1964 por las presentes y futuras generaciones panameñas, precisamente porque su fuente proviene de documentos impresos, en esa época, en la Zona del Canal de Panamá y, debido a que la mayoría de los investigadores de estos hechos sólo hemos tenido acceso a documentación escrita por nacionales, es imperativo cotejarla con el punto de vista de los zonians para una mejor comprensión de lo ocurrido.
La actuación del gobernador Fleming ha sido muy cuestionada por la tergiversación del acuerdo Chiari-Kennedy, respecto a los lugares específicos donde se izarían las banderas panameñas y estadounidenses en la Zona del Canal. Aparicio lo expone en sus argumentos basados en la revista Panamá Canal Review (en inglés, y cuyas ediciones de enero, febrero y marzo, según el autor, no hacen referencia al tema en cuestión), dejando claro las contradicciones acerca de la interpretación del acuerdo a través de la siguiente cita: “La bandera de la República de Panamá será izada junto con la de los Estados Unidos de América sobre la tierra de la Zona del canal allí donde la bandera de Estados Unidos sea enarbolada por las autoridades civiles” (Aparicio, 2014, p.105). En el artículo “El gobernador pide comprensión” publicado en la revista Panamá Canal Spillway (en español del 10 de enero de ese año), “Sorprende que, en el resto de la edición de ese semanario, no hace mención alguna de los incidentes que había ocurrido el día anterior. El tema no es tratado hasta once días después” (Aparicio, 2014, p. 105).
En esta revista (Panamá Canal Spillway) parafraseada y citada a todo lo largo del artículo, el autor expone, con lujo de detalles, la parcialización del “periodista
anónimo” en el artículo “Lo que realmente pasó”, en todos los eventos de los tres días de masacre infame de la juventud patriótica panameña por parte de la policía y el ejército estadounidense, pisoteando la soberanía y el emblema nacional, rasgada y maltratada por la turba zoneíta contra cinco institutores que sólo buscaban el cumplimiento de un acuerdo internacional entre dos Estados independientes y soberanos.
Como era de esperarse, las manifestaciones y la repulsa a tal cobarde agresión se extendió a todo el país, principalmente a las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas, Coclé, etc., pero con mayor énfasis a las ciudades de Colón (por su ubicación dentro de la Zona), Bocas del Toro y Puerto Armuelles donde se asentaban las compañías bananeras. En Colón, según (Aparicio, 2014), “... hacia las 9:45 p.m. unos 20 panameños, portando el emblema patrio y coreando consignas antiimperialistas iniciaron la protesta. A los 15 minutos ya era 1,500 hombres, mujeres y niños los que marchaban por la Avenida Roosevelt hacia el Edificio de la Administración en Cristóbal” (p.113). Tal como lo expresa también (Aguirre Castillo, 2015), “La ciudad de Colón también puso sus muertos. Después de esparcirse la noticia, los enfrentamientos no se hicieron esperar los días 9, 10 y 11 de enero. Además de los muertos, el líder estudiantil colonense, Juan Navas, fue herido durante la vil masacre norteamericana en Colón” (p. 10).
La presencia de la compañía bananera en Puerto Armuelles, la Chiriqui Land Company, fue motivo de fuertes manifestaciones de la población porteña. Así lo describe (Aguirre Castillo, 2015) “Tenía alrededor de 9 años y recuerdo claramente cómo hombres y mujeres enardecidas, a eso de las seis de la tarde de ese 9 de enero de 1964 [...] marcharon por las calles portando antorchas rumbo a la Zona Porteña y Panistón, donde vivían los norteamericanos que ocupaban altos cargos en la compañía bananera, pero al llegar se percataron de que ya habían sido evacuados” (p. 10).
A manera de conclusión, debemos valorar el aporte significativo del Magíster Fernando Aparicio acerca de este polémico tema, del cual queda mucho por
desempolvar, porque trabajos como éste son los que trascienden en el tiempo y la memoria de los pueblos ultrajados por las grandes potencias imperiales. Aparicio, además de ponernos en contacto con una documentación cuasi conocida de los hechos ocurridos en los primeros día de enero de 1964, a través de las revistas zoneítas mencionadas, condena fuertemente la parcialidad del supuesto “periodista anónimo” que, sin dejar claro su nombre, vilipendió un acto puramente patriótico sin parangones en la historiografía de la segunda mitad del siglo XX, que dejó un sabor amargo en los corazones de los panameños y un rastro de luto y dolor que vivirá por siempre en la memoria colectiva nacional.
Fuentes bibliográficas
Aguirre Castillo, C. (2015). Origen del Instituto Nacional y su trascendencia histórica antes y después del 9 de enero de 1964. Revista Cultural LOTERÍA, (523), nov-dic.
Aparicio, F. (2014). El 9 de enero visto por la prensa de la Zona del Canal. Revista Cultural LOTERÍA, (Edición especial).
El autor es profesor de Historia de la Universidad de Panamá (CRUA)


