"2026: Año del fortalecimiento de la autonomía universitaria, mediante la elección democrática de sus autoridades"


El espejo electoral en las universidades oficiales: entre la democracia académica y la réplica de los vicios políticos

Por: Eric Santamaria Vallejos | Publicado el: 23 junio 2026



Las universidades oficiales y, sobre todo, la Universidad de Panamá, como principal casa de estudios superiores del país, atraviesan procesos electorales que no sólo definen autoridades, sino que, ponen al escrutinio su autoridad moral.

Si la universidad reproduce prácticas de manipulación, clientelismo, presión, rumores, propaganda emocional o uso irregular de estructuras institucionales, entonces deja de ser faro democrático y se convierte en espejo de los vicios del entorno político nacional.

En certámenes electorales, sobre todo, para las elecciones a decanos, en otrora periodo electoral por vivencias acaecidas, fuimos “fieles” testigos, de cómo una máxima autoridad universitaria con marcado intereses politiqueros, influyó mediante la coerción y el empleo del miedo a la autoridad como táctica psicológica, con la realización de llamadas personalizadas con el posicionamiento de la consigna del voto hacia su “ungido” con el apoyo de fuerzas políticas paralelas al estatus quo. 

El tratamiento del asidero conceptual:

El enfoque de las neuronas espejo permite explicar, de forma metafórica y prudente, cómo una comunidad puede aprender, repetir y normalizar conductas observadas. No se trata de afirmar que las neuronas espejo explican por sí solas la conducta electoral, sino de usarlas como imagen neuro-social; las comunidades también reflejan aquello que miran durante demasiado tiempo sin cuestionarlo. Veamos a continuación:

  1. Una elección no es solo una votación. Las jornadas electorales universitarias no define únicamente cargos, sino la calidad democrática de la comunidad. No se vota solamente por personas; se vota por una forma de entender la universidad como un proyecto en concordancia con las necesidades de la nación panameña.
  2. La universidad como faro de democracia. La universidad debe ser el espacio donde circulan libremente las ideas, se respeta la diferencia y se protege la voluntad de docentes, estudiantes y administrativos.
  3. El trasvase de los vicios electorales del entorno nacional. Cómo las prácticas de la política general; rumores, miedo, promesas imposibles, presión y propaganda emocional pueden trasladarse al proceso universitario. Todo esto supone, la inmoralidad de a cambio del voto, ofrecer posiciones en cargo de confianzas, dedicación del tiempo completo, nombramientos por espacios políticos (recién en una instancia jerárquica interinstitucional altamente técnica, conformada por las cinco (5) universidades oficiales, se han nombrado recursos humanos con las consabidas carencias de competencias. Se dejan ver; asistentes de secretarias, asistentes de asistentes entre otros favores politiqueros).
  4. Neuronas espejo: de la imitación biológica a la imitación institucional. Así como el cerebro aprende observando, las instituciones universitarias del país, también aprenden mirando. (Un organismo electoral con posibles conflictos de interés politiqueros. Favoritismo por afiliación política encontra de capacidades para asumir responsabilidades altamente técnicas en determinadas oficinas u organismos. Posiciones administrativas por compromisos politiqueros. Inmadurez política para “pasar la página” sin pases de facturas. La integración de talentos sea administrativos o docentes, sin miramientos ideológicos politiqueros y, sobre todo, el no cumplimiento de lo prometido en campaña, con la oportuna configuración de grupos privilegiados por alianza politiquera con carencias cognitivas-emocionales).

La universidad debe decidir si imita los vicios o los corrige. Frente a los emergentes cambios de cómo se debe gestar y administrar una institución de educación superior, las nuevas autoridades desde una mirada neurológica, entiéndase; La gestión universitaria desde una perspectiva neurológica (o gestión "cerebro-compatible"), se centra en diseñar, liderar y organizar instituciones basándose en cómo el cerebro humano aprende, se motiva y procesa la información. Este enfoque busca migrar de modelos administrativos rígidos hacia un sistema dinámico que optimice el funcionamiento cognitivo y emocional de toda la comunidad universitaria.    

  1. Neuromarketing electoral: cuando se vota con emoción antes que con razón. Es decir, cómo los mensajes electorales “lo no dicho, pero subliminalmente tratado” pueden activar miedo, pertenencia, rechazo, esperanza fabricada o gratitud inducida. Para cualquier conocedor de la dinámica politiquera y transferida a la vida universitaria, como bien dice aquel dicho “en boca cerrada no entra mosca”, ha conllevado a frustrantes experiencias en candidatos que logran suponer en gran medida el que ciertos profesores, administrativos y hasta estudiantes. se comprometieron con el apoyo a su campaña, pero, por emoción manipulada, miedo inducido a la incertidumbre de la estabilidad o mejora laboral, estos candidatos testimonian la cruda realidad de la traición.

El poder testimoniar casos en donde docentes so pretexto de ser muy afables y consideradas, guían los neuro transmisores de la emoción, hacia la simpatía del candidato de su preferencia, este es un modelo, subliminal u oculto con tácticas manipuladoras basadas en una falsa conducta afable, que luego de pasada la contienda de no ganar, “Dios” nos proteja.

El otro caso, docentes que, mediante las tácticas del temor, amenazas de evaluarlo no por su rendimiento académico, sino, por la jerarquía de quien evalúa, con tácticas de coerción, imposición y fiscalización de con quién habla o se reúne, inducen los sentimientos de inseguridades, inclusive a la hora de ejercer el sufragio, para posicionar en la mente del estudiante su control del voto, la profesora se ubica en la puerta para jugar con su perfil de manipuladora mediante la coerción y el temor.     

  1. La paradoja universitaria. “Ad Lucem” (hacia la luz), conlleva a que las universidades, están comprometidas con la capacidad de generar estructuras cognitivas en el pensamiento crítico. Lo paradójico, que, en algunas comunidades universitarias, quien se atreva a pensar y se pronuncie elocuentemente, corre el riesgo de ser tildado de presumido. Quizás la expresión muy recurrente hoy día es aquella que a la letra dice; “llegará el momento en que el que piensa debe callarse para no irritar al ignorante atrevido”.

Resultado, el debate como recurso comunicativo, se ha extinguido. Las tertulias intelectuales, bien gracias y usted. Los dominios de estructuras mentales con lenguajes conceptuales de las ciencias, tecnologías, artes entre otras, son nulas. ¿Qué concitan con las ausencias de la dialéctica, la hermenéutica, la epistemología y los dominios metacognitivos en el proceder de la comunidad universitaria en algunos casos a la hora del escrutinio electoral?. Obviamente, debilidades en el “factum mental” de muchos profesores, administrativo y estudiantes, quienes, por debilidades conceptuales y emocionales, las inseguridades, temores y la autoestima, conceden fortalezas a las influencias de las amenazas. Ello conlleva a que sean presas fáciles de los discursos politiqueros como medios para sobrevivir en el entorno académico. Consecuencias, se activan los pensamientos tribales, obediencia emocional o presión de grupo.

  1. Cómo combatir la réplica de los vicios. La educación para los antiguos griegos, conocida como Paideia, era el proceso de formación integral del individuo para convertirse en un ciudadano libre y virtuoso. Así Sócrates: La mayéutica y el autoconocimiento. Platón: La educación como ascenso hacia la verdad y Aristóteles: El desarrollo de la naturaleza y el hábito, todos ellos, concuerdan en el conjunto de sus matices particulares, que “la educación como desarrollo de la virtud”, no solamente se alcanza con la teoría, sino, además, con el “aprendizaje vicario” (modelo de buenas acciones), congruentes con el pensamiento y las conductas. No se debe proceder con una conducta electoral de; “vegetariano hacia adentro; caníbal hacia afuera”. O, “Las normas de un organismo electoral se adecuan según intereses del status quo”. (Vgr. El reciente pronunciamiento de las elecciones en una sola fecha). La educación como propuesta, ha de considerar una pedagogía electoral, con la observación transparente, debates programáticos, código de conducta y defensa del voto libre.

Principios de procedimientos de la pedagogía electoral. (La democracia universitaria y los vicios de la política ordinaria).

En la necesidad de superar conductas incoherentes entre el pensamiento crítico y creencias emocionales sin fundamentos que no sean, nudos mentales para afrontar un proceso electoral democrático sin incidencias manipuladoras, es justo y necesario, consolidar cognitivamente ideas-refuerzos para gestar y desarrollar una democracia universitaria que pueda superar los vicios de la política ordinaria. Estas ideas fuerzas estarán en función de:

  • El problema no es que la universidad tenga política; el problema es que la política universitaria renuncie a su condición académica y adopte los reflejos más pobres de la política partidista.
  • Si las universidades, que enseña derecho, ética, administración pública, filosofía, ciencia política, economía y ciencias de la educación, no pueden organizar una elección ejemplar, pierde autoridad moral para exigirle transparencia al país.
  • El aula enseña pensamiento crítico, pero el pasillo electoral puede activar pensamiento tribal.
  • Una autoridad electa bajo sospecha comienza débil; una autoridad electa con transparencia nace con legitimidad.
  • Una elección limpia no es aquella donde gana mi candidato; es aquella donde nadie puede decir que la voluntad fue torcida.

Medidas para evitar la réplica de los vicios electorales

Medida

Sentido práctico

Pedagogía electoral universitaria

Explicar a la comunidad la garantía de que el voto de docentes, administrativos y estudiantes, no es obedecer, sino discernir con libertad. No implica aceptar presiones por llamadas de alguna autoridad de forma personalizada para demandar la preferencia a su ungido. No validar el temor a ultranza.

Observación y trazabilidad del proceso

Todo acto electoral debe ser verificable, documentado y abierto al escrutinio institucional. No pueden darse coacciones derivadas de las relaciones de poder. El asumir porque se tiene una posición administra no debe ser óbice para controlar ese voto. La condición de eventualidad, pagos pendientes, contratos o estabilidad laboral, no obliga a respaldar determinada candidatura.

Código de conducta de campaña

Compromiso público contra intimidación, propaganda sucia, compra de favores, profesores, administrativos que durante años han esperado ascenso de categoría, reclasificaciones o mejoras en sus condiciones laborales para condicionarle en función del voto. Manipulación informativa y uso indebido de recursos.

Alfabetización contra el neuromarketing electoral

Enseñar a identificar mensajes que apelan al miedo, al odio, al culto a la personalidad o a promesas sin sustento. Promesas que difícilmente pueden materializarse debido a limitaciones presupuestarias. Otorgamientos de tiempos completos. Concursos docentes, Posiciones directivas. Continuidad de puestos directivos o posiciones técnicas tanto de profesores como administrativos para obtener el voto.

Cuando las decisiones políticas electorales se subordinan a interés politiqueros se debilita el principio de igualdad de oportunidades

Defensa del voto libre

Ningún docente, estudiante o administrativo debe sentirse obligado a votar por presión jerárquica, amistad, grupo o conveniencia.

La práctica de resolver selectivamente deudas, pagos pendientes o vigencias expiradas durante periodos electorales. Tráfico de influencias.

 

A modo de cierre.

La Universidad de Panamá se acerca a una jornada electoral que no solo definirá autoridades, sino que pondrá a prueba la calidad democrática de su propia comunidad. Elegir rectora, rector, decanas(os) y demás autoridades universitarias no es un simple acto administrativo. Es, en el fondo, una declaración institucional sobre la forma en que la academia entiende el poder, la libertad, la transparencia y el respeto a la voluntad colectiva.

En toda elección existe pasión, diferencia, estrategia y legítima competencia. El problema aparece cuando la competencia deja de ser deliberación y comienza a parecerse a las prácticas que la universidad debería cuestionar: rumores, presiones, campañas de miedo, manipulación emocional, promesas sin sustento, ataques personales o uso de estructuras institucionales para inclinar voluntades. Allí la universidad corre el riesgo de dejar de ser faro y convertirse en espejo.

La universidad, sin embargo, no puede resignarse a copiar los vicios del entorno. Su misión es pensar, cuestionar, formar criterio y defender la libertad de conciencia. Por eso, en un proceso electoral universitario, el mayor peligro no es solamente que gane una u otra candidatura. El mayor peligro es que se normalice la idea de que la voluntad universitaria puede ser conducida por miedo, favores, presión de grupo o neuromarketing electoral.

El elector universitario es académico, estudiante o administrativo, pero antes que eso es humano. Por tanto, también está expuesto a emociones, sesgos, simpatías, gratitudes, temores y narrativas diseñadas para activar respuestas antes que razones. El neuromarketing electoral no siempre busca convencer con argumentos; muchas veces busca instalar sensaciones: miedo al cambio, nostalgia del orden, esperanza fabricada, pertenencia de grupo o rechazo inducido hacia el adversario.

La Universidad de Panamá tiene ante sí una oportunidad histórica: demostrar que la democracia universitaria puede ser superior a los vicios de la política ordinaria. Si la universidad replica las sombras del entorno, perderá autoridad moral. Pero si las enfrenta, si las nombra y si las corrige, podrá convertirse nuevamente en faro de ciudadanía. ¡¡Reiteramos!!, “una elección limpia no es aquella donde gana el candidato ungido; es aquella donde nadie puede decir que la voluntad fue torcida”.

Bibliogrfía sugerida 

  1. Rizzolatti, G., & Craighero, L. (2004). The mirror-neuron system. Annual Review of Neuroscience, 27, 169-192.
  2. Lacoboni, M. (2009). Las neuronas espejo: empatía, neuropolítica, autismo, imitación o de cómo entendemos a los otros. Katz Editores.
  3. Lakoff, G. (2007). No pienses en un elefante: lenguaje y debate político. Editorial Complutense.
  4. Kahneman, D. (2012). Pensar rápido, pensar despacio.
  5. Castells, M. (2009). Comunicación y poder. Alianza Editorial.
  6. Le Bon, G. (2005). Psicología de las masas.
La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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