La Ruta TurÃstica del Patrimonio: Redescubriendo la huella prehispánica, colonial y viva de Coclé
La formación de los profesionales del turismo histórico-cultural no puede confinarse a las cuatro paredes de un aula de clases o a la lectura de textos teóricos. El verdadero aprendizaje ocurre cuando los estudiantes caminan sobre la historia, respiran el legado de nuestros antepasados y dialogan con los portadores de nuestras tradiciones más profundas. Bajo esta premisa, se realizó una gira académica con los estudiantes de la asignatura de Rutas TurÃsticas Patrimoniales de la Escuela de Turismo Histórico Cultural de la Universidad de Panamá hacia la provincia de Coclé.
El viaje fue una inmersión en la complejidad del tiempo, un recorrido cronológico que nos permitió conectar el pasado profundo con el presente vibrante de la región. Nuestra primera gran parada nos llevó directo al corazón de las sociedades originarias en el Parque Arqueológico El Caño. Caminar entre los vestigios de una de las necrópolis prehispánicas más importantes de la región no solo despierta el asombro cientÃfico, sino que confronta al estudiante con la sofisticación social, mÃstica y artÃstica de los primeros pobladores de nuestro istmo. Es allà donde el patrimonio arqueológico deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una responsabilidad de conservación.
Siguiendo el recorrido buscando un contraste, de la América indÃgena avanzamos hacia el quiebre y la fusión que trajo la era hispánica, adentrándonos en Natá de los Caballeros, la segunda ciudad más antigua del litoral pacÃfico continental. Recorrer su plaza colonial, la majestuosa Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol (un portento de la arquitectura religiosa colonial) y la histórica Capilla de San Juan de Dios, permitió a los futuros profesionales analizar de cerca el potencial del turismo religioso y arquitectónico. Natá de Los Caballeros además de poseer monumentos, históricos; es un testimonio vivo del urbanismo colonial que exige ser gestionado con criterios de sostenibilidad para no perder su autenticidad.
Sin embargo, el patrimonio más valioso es el que se respira y se moldea con las manos. Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el encuentro con una artesana local del cortezo de Natá, la señora Victoria Sevillano Bravo, quien nos demostró el ancestral arte de confeccionar vasijas de barro hechas a mano, sin torno. Esta técnica, heredada de generación en generación, es una manifestación pura del patrimonio cultural inmaterial. Para el estudiante de turismo, ver cómo la tierra se transforma en arte mediante saberes tradicionales es entender que el turismo cultural no vende "espectáculos", sino que debe ser un aliado en la dignificación y el sustento de las comunidades locales.
Por otra parte. el broche de oro de este recorrido patrimonial no pudo ser más idóneo: la energÃa de los tambores antoneros.  Tuvimos la grata experiencia de compartir con habitantes del Distrito de Antón, El ritmo, el canto de los tambores.                             nos recordaron que el folclor coclesano está más vivo que nunca. Esta vivencia de la música tradicional como elemento integrador subraya el valor de la identidad regional como el activo más potente para la diferenciación turÃstica en un mundo globalizado.
Al final del dÃa, el balance para nuestra Escuela de Turismo Histórico Cultural va mucho más allá del cumplimiento de un programa académico. Giras como esta reafirman que el diseño de rutas turÃsticas no es una mera técnica geográfica o comercial; es un acto de interpretación del patrimonio. Nuestros estudiantes regresaron a las aulas no solo con conocimientos técnicos sobre el inventario turÃstico de Coclé, sino con una sensibilidad renovada. Han comprendido que el turismo cultural es, ante todo, una herramienta para la salvaguardia de nuestra memoria histórica y un motor de desarrollo que debe respetar el entorno y a su gente. El futuro del turismo en Panamá depende de profesionales que, como ellos, aprendan a mirar nuestro pasado con respeto para poder diseñar el futuro de nuestra identidad.
La autora es Docente Universitaria


