Diseño Arquitectónico 6, Proyecto I: Taller de diseño, costura y exhibición de modas. II semestre 2026
En este primer proyecto correspondiente al segundo semestre 2026, se inició con un Taller de diseño, costura y exhibición de modas. La costura y exhibición de modas es esencial para el desarrollo económico local y el empoderamiento femenino reafirmando su autonomía en la sociedad.
El proyecto consta de un espacio que integra taller, área de costura y zona de exhibición de modas, y representa un desafío tipológico que requiere una creatividad extraordinaria. No se trata simplemente de dividir metros cuadrados, sino de desarrollar flujos de trabajo y procesos creativos que van desde el manejo de la materia prima hasta la Pasarela.
Un taller de moda integral no deja de ser un enclave en constante movimiento donde conviven dos esencias distintas: por una parte, la intensidad artesanal y ruidosa de la costura, y por otra, la calma sofisticada del escaparate. El verdadero desafío del diseño espacial consiste en tejer un puente invisible entre ambos universos, logrando que la transición entre la cocina creativa y la vitrina de exhibición fluya sin que se note la costura.
El reto del proyecto consiste en articular las zonas de espacios ruidosos con las silenciosas. Por un lado, está el taller, donde el ruido constante de las máquinas de coser marca el ritmo de un espacio práctico y dinámico donde la prenda se construye paso a paso, desde el patronaje hasta el acabado final. Por el otro lado, se encuentra la zona de exhibición, un espacio limpio, sofisticado y ordenado. El principal reto para el diseño arquitectónico es conectar ambos ambientes de forma natural, logrando que el paso entre la zona de trabajo y el área comercial sea fluido y sin cortes bruscos.
Para que los estudiantes logren proyectar la correcta circulación y funcionalidad de la planta arquitectónica, deberán identificar las zonas del taller, las cuales las podemos sintetizar de la siguiente manera:
- Zona privada: se ubica el taller con las áreas de patronaje y confección, almacenajes de textiles, área de costura y producción. Aquí la atmósfera debe ser dinámica, flexible, tolerante al "caos creativo" y altamente funcional.
- Zona semipública: conformado por el área de atención (incluye prueba con los vestidores) y cubículos de asesoría.
- Zona pública: donde se instalan las áreas de exhibición, (showroom) y recepción. Este sector requiere sobriedad, dramatismo espacial, control lumínico y una narrativa visual impecable.
Como arquitectos, nuestro deber es conectar ambos universos mediante ejes de circulación claros. El tránsito - desde la tela cruda sobre la mesa de trabajo hasta la prenda terminada bajo los reflectores de la pasarela - debe traducirse en una experiencia espacial fluida y coherente. Para lograrlo, la morfología del espacio debe trascender la simple línea recta, articulándose con rampas de tramos ascendentes y descendentes que permitan a las modelos subir al escenario y regresar al "backstage" de forma natural. Asimismo, se puede incorporar un juego de volúmenes que invite a observar las piezas desde diferentes ángulos. No obstante, se puede integrar el arte conceptual - al estilo de las grandes casas de moda: como Dior, Moschino o Chanel- que no solo enriquece la escenografía, sino que potencia la promoción de las artes visuales, maximiza el impacto mediático y, en consecuencia, eleva el posicionamiento de la marca.
Para este proyecto los estudiantes escogieron un inmueble en desuso, ubicado en el Barrio Chino, avenida Eloy Alfaro corregimiento de Santa Ana, por lo cual el sitio corresponde a la zona de amortiguamiento del Casco Antiguo de Panamá, donde deberán proyectar la nueva arquitectura con las estructuras dadas, respetando los vanos y la escala urbana existente. Por lo tanto, la nueva y envolvente forma arquitectónica: fachadas y los muros de exhibición deben actuar como un lienzo neutro que armonice con el corpus edilicio primigenio. El uso de celosías metálicas, vidrios inteligentes (que pasan de opacos a transparentes) o dobles pieles, permite jugar con la curiosidad del transeúnte, anticipando las ventas de las colecciones.
Con respecto a los acabados como los pisos vinílicos, estos amortiguan el impacto (ideal para quienes pasan horas de pie cortando o cosiendo), la pintura de los muros y paredes se recomiendan colores neutros y claros para ampliar visualmente el espacio y la iluminación articuladas o barras LED sobre las mesas de patronaje, corte y las máquinas de coser para reforzar la visibilidad en tareas minuciosas, distribuidas uniformemente para eliminar sombras duras en el área de producción.
En este II semestre de 2026, se nos reta a proyectar edificios que respiren, que jueguen con el desafío de la arquitectura prexistente, puesto que un buen proyecto de moda no solo alberga la creatividad; se convierte él mismo en una pieza de alta costura urbana.
La autora es Profesor Especial I de Tiempo Parcial, Departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura y Diseño


