Cuida tú corazón, hábitos saludables para una vida con bienestar.
El corazón trabaja de manera continua a lo largo de toda la vida y su cuidado está relacionado con las decisiones que tomamos cada día. Una alimentación saludable, la actividad física, evitar el tabaco, limitar el consumo de alcohol y realizar controles médicos periódicos son acciones que contribuyen a mantener su estado óptimo.
Un desafío para la salud pública en Panamá
Las enfermedades cardiovasculares afectan al corazón y a los vasos sanguíneos como la cardiopatía coronaria y las enfermedades cerebrovasculares.
Constituyen la principal causa de muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 19,8 millones de personas murieron por estas enfermedades en 2022, cerca del 32% de todas las defunciones mundiales; alrededor del 85% correspondieron a infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
En la Región de las Américas representan un importante desafío de salud pública. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que las enfermedades cardiovasculares ocasionan más de 2,2 millones de muertes cada año y continúan entre las principales causas de mortalidad de la región.
En Panamá, de acuerdo con el Ministerio de Salud (MINSA), en 2024 se registraron 17,211 defunciones por enfermedades no transmisibles priorizadas, de las cuales 7,240 correspondieron a enfermedades cardiovasculares, equivalentes al 42,1%, siendo la primera causa de mortalidad de nuestro país.
La Encuesta Nacional de Salud de Panamá (ENSPA 2019), estimó que el 42,3% de la población adulta vive con hipertensión arterial. Estos datos refuerzan la importancia de identificar y controlar oportunamente la hipertensión, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y otros factores cardiometabólicos antes de que produzcan complicaciones y los factores de riesgo que producen estas enfermedades.
Conocer los factores de riesgo
Entre los principales factores de riesgo modificables se encuentran la alimentación poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol. Estos comportamientos favorecen condiciones como hipertensión arterial, glucosa y colesterol elevados, sobrepeso y obesidad, que incrementan el riesgo cardiovascular.
La hipertensión arterial se le debe prestar atención ya que puede evolucionar durante años sin producir síntomas y elevar los riesgos de morbimortalidad cardiovascular.
Pequeños cambios que protegen el corazón
Una alimentación saludable es uno de los pilares de la prevención cardiovascular. Se recomienda elegir alimentos frescos y sin procesar e incluir frutas, vegetales, legumbres y cereales integrales. Se recomienda consumir al menos 400 gramos de frutas y vegetales al día.
Es importante disminuir la sal, ya que el exceso de sodio favorece el aumento de la presión arterial. En los adultos, la OMS recomienda consumir menos de 5 gramos de sal al día, aproximadamente una cucharadita considerando la sal utilizada en la preparación y la contenida en los alimentos.
Retirar el salero de la mesa, utilizar hierbas y especias naturales evitar enlatados y condimentos artificiales; revisar las etiquetas nutricionales son medidas para reducir su consumo.
La actividad física regular también protege la salud cardiovascular. Para los adultos, la OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa. Caminar, bailar, montar bicicleta o practicar un deporte son alternativas para mantenerse activo y reducir el sedentarismo.
Evitar el tabaco es otra de las decisiones más importantes para proteger el corazón y los vasos sanguíneos. Mantener un peso saludable y evitar el consumo nocivo de alcohol complementan estas medidas.
La OPS impulsa HEARTS en las Américas para fortalecer la prevención y el manejo del riesgo cardiovascular desde la atención primaria, con énfasis en la detección, tratamiento y control de la hipertensión dicha estrategia se implementa en nuestro país.
Cuidar el corazón es una tarea de todos
La prevención cardiovascular no depende únicamente de decisiones individuales intervenciones colectivas y decisiones políticas sostenibles. Las familias, comunidades, instituciones educativas, lugares de trabajo y servicios de salud también deben favorecer entornos que faciliten una alimentación saludable, la actividad física, los espacios libres de humo y el acceso oportuno a controles preventivos.
La campaña “Cuida tu Corazón 2026” del Ministerio de Salud nos invita a transformar el conocimiento en acciones cotidianas: comer más frutas y vegetales, reducir la sal, mantenerse activo, evitar el tabaco, conocer la presión arterial y acudir oportunamente a los servicios de salud. En nuestro país el día del corazón es el 29 de septiembre.
Cuida tu corazón, comienza desde hoy, toma la decisión que marcará tu vida y un futuro cercano, pequeños cambios mantenidos en el tiempo pueden traducirse en grandes beneficios para la salud, el bienestar y la calidad de vida.
Autora: Profesora Rachel De León, Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad de Panamá.


