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De tierras lejanas a una historia panameña: la comunidad indostana en Panamá

Por: Roberto Antonio Pinto Rodríguez | Publicado el: 07 octubre 2026



Hablar de la comunidad indostana en Panamá obliga, primero, a mirar un mapa más amplio que el de la India actual. El término indostano remite históricamente al Indostán, una región del sur de Asia, y no equivale de manera exacta a una nacionalidad contemporánea. La propia Real Academia Española define indostano como natural del Indostán o relativo a esa región asiática (Real Academia Española, s. f.).

Esta precisión es importante porque muchas de las familias que llegaron a Panamá procedían de regiones como Punjab, Sindh, Gujarat o Bengala, territorios cuyas fronteras políticas cambiaron profundamente después de 1947. Algunas de esas regiones pertenecen hoy a India y otras a Pakistán. El Ministerio de Asuntos Exteriores de India señala que la comunidad de origen indio en Panamá tiene raíces particularmente en Punjab, Gujarat y Sindh (Ministry of External Affairs, 2023).

Pero la historia de esta presencia en Panamá es más antigua de lo que muchas veces se piensa.

Durante mucho tiempo se ha repetido como referencia el año 1887, en buena medida porque una de las obras fundamentales sobre el tema lleva por título La comunidad indostana: historia de su evolución en Panamá, 1887-2003 (De Pérez et al., 1998). Sin embargo, esa fecha no debe interpretarse automáticamente como el momento de la primera presencia indostana en el istmo.

La Biblioteca Nacional de Panamá documenta que, durante la construcción del Ferrocarril Transístmico, en 1853 aumentó la contratación de trabajadores procedentes de Europa y Asia, y menciona expresamente la presencia de grupos identificados entonces como “hindúes y malayos” (Biblioteca Nacional de Panamá, s. f.). Es decir, la presencia de personas procedentes del subcontinente indio puede rastrearse varias décadas antes de 1887.

Esto obliga a distinguir entre dos cosas: presencia temprana y formación de una comunidad establecida.

Los trabajadores vinculados con una gran obra podían llegar, permanecer durante un tiempo y marcharse. Una comunidad, en cambio, supone permanencia, familias, negocios, redes sociales, instituciones y transmisión entre generaciones. Por eso, 1887 puede entenderse mejor como una fecha de referencia dentro de la historiografía comunitaria que como el punto absoluto de inicio.

Más adelante, el Canal de Panamá reforzó todavía más la capacidad del istmo para atraer migrantes, comerciantes y viajeros. El Canal no generó únicamente empleo directo durante su construcción. A su alrededor se desarrolló un entorno de servicios, importación, transporte, residencia y comercio.

Ebrahim Asvat ha señalado que quienes llegaron desde India encontraron en Panamá oportunidades comerciales y una posición geográfica especialmente favorable para conectarse con otros mercados latinoamericanos. En ese mismo testimonio se mencionan procedencias diversas, como Punjab, Sindh, Bengala y Gujarat, lo que confirma que la comunidad nunca fue homogénea (Berna, 2023).

Las migraciones tampoco deben imaginarse como una simple línea recta entre India y Panamá. Las trayectorias humanas suelen ser más complejas. Algunas familias llegaron directamente desde el subcontinente; otras formaron parte de circuitos más amplios de comercio y movilidad vinculados con el Caribe, el Imperio británico y otros territorios americanos. Lo importante es que, gradualmente, la presencia dejó de ser únicamente temporal.

El censo de 1911 ya registraba población bajo la categoría “Indostán”. Un estudio sobre inmigración internacional en Panamá señala que ese censo contabilizó 90 personas en esa clasificación, aunque las categorías censales de la época no eran completamente homogéneas y deben interpretarse con cautela (Marín Araya, 2016).

Con el paso de las décadas, la residencia se hizo más visible en determinados sectores de la ciudad de Panamá.

El estudio histórico-demográfico de Amelia de Pérez, Angeli Gandhi y Rosita Shahani registra que, para 1940, la mayor concentración de población indostana se encontraba en Santa Ana, seguida por El Chorrillo y Calidonia, mientras que Bella Vista y San Felipe reunían cantidades menores (Pérez et al., 1998).

Esta distribución urbana tenía una lógica. Santa Ana, Calidonia y El Chorrillo estaban vinculados con la Avenida Central, los mercados, el transporte y el comercio. Eran espacios por los que circulaban compradores, mercancías y trabajadores. Para las familias que comenzaban a establecer pequeños negocios o desarrollar actividades comerciales, esa localización ofrecía oportunidades concretas.

Colón fue el otro gran espacio de importancia. Su puerto, el ferrocarril, el Canal y, posteriormente, la Zona Libre lo convirtieron en un punto estratégico para el comercio. Las fuentes contemporáneas sobre la comunidad destacan precisamente la relevancia de Colón y la temprana participación de comerciantes de origen indio en sus circuitos mercantiles (Berna, 2023).

Así se produjo un cambio fundamental.

Ya no estamos hablando solamente de personas que llegaron a Panamá buscando trabajo. Estamos hablando de familias que permanecieron, abrieron negocios, enviaron a sus hijos a escuelas panameñas, construyeron redes comunitarias y comenzaron a formar nuevas generaciones.

Ese proceso puede resumirse en tres palabras: migración ? establecimiento ? pertenencia.

La historia comenzó lejos del istmo, pero, poco a poco, dejó de ser una historia exclusivamente extranjera.

Con el tiempo, aquellas familias pasaron a formar parte de los barrios, del comercio, de la educación, de las profesiones y de la vida social panameña.

Y allí está una de las claves para comprender la comunidad indostana en Panamá: su historia no termina con la llegada.

En realidad, allí comienza.

Referencias

Berna, A. (2023, 28 de abril). Huellas de la India en Panamá. La Estrella de Panamá. https://www.laestrella.com.pa/vida-y-cultura/cultura/huellas-india-panama-GELE490170

Biblioteca Nacional de Panamá. (s. f.). Construcción del Ferrocarril de Panamá. https://binal.ac.pa/ferrocarril-de-panama/

de Pérez, A., Gandhi, A., & Shahani, R. (1994). Evolución histórico-demográfica de la comunidad hindostana de Panamá. En S. Heckadon Moreno (Ed.), Panamá en sus usos y costumbres (pp. 107–135). Editorial Universitaria. https://bdigital.binal.ac.pa/bdp/tomoXXXMamifes.pdf

Marín Araya, G. (2016). La inmigración internacional en el Caribe panameño vista a través de los censos de población de 1911 a 1950. Revista Estudios, (22), 331–347. https://doi.org/10.15517/re.v0i22.24270

Márquez de Pérez, A., Ghandi, A., & Shahani, R. (2003). La comunidad indostana: historia de su evolución en Panamá, 1887-2003. Editora Sibauste. https://search.worldcat.org/es/title/56686712

Ministry of External Affairs, Government of India. (2023). India-Panama bilateral relations. https://www.mea.gov.in/Portal/ForeignRelation/Website_Panama_Bilateral_Brief_Oct2023.pdf

Real Academia Española. (s. f.). Indostano, na. En Diccionario de la lengua española. https://dle.rae.es/indostano

El autor es doctor en Ciencias de la Comunicación Social, profesor de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá y especialista en medios de comunicación y cultura. Ha dedicado parte de su vida a la promoción y preservación del patrimonio cultural panameño, tanto material como inmaterial, a través del audiovisual.

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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