La Comercialización del Arroz Panameño: una Cuestión de Productividad, Ciencia e Innovación
La sostenibilidad del cultivo de arroz en Panamá exige superar una visión tradicional basada exclusivamente en el incremento del precio pagado al productor. En mi opinión, la verdadera solución se encuentra en transformar la estructura productiva mediante una combinación de reducción de costos, incremento del rendimiento, mejoramiento genético, agricultura de precisión y manejo eficiente de los recursos. La rentabilidad debe ser consecuencia de una mayor productividad y eficiencia, y no depender exclusivamente de compensaciones estatales o de aumentos de precios trasladados al consumidor.
Si se toma como referencia un costo de producción de aproximadamente US$1.800 por hectárea y un precio de US$20 por quintal, el punto de equilibrio sería de 90 quintales por hectárea. Para recuperar el capital invertido y obtener una rentabilidad cercana al 30 %, matemáticamente se requerirían aproximadamente 117 quintales por hectárea, por lo que una meta productiva de 120 quintales constituye un objetivo razonable. Frente a un rendimiento promedio de 101,2 quintales por hectárea, el desafío representa cerrar una brecha de rendimiento cercana al 19 %. La FAO define esta brecha como la diferencia entre el rendimiento potencial y el rendimiento efectivamente obtenido por los agricultores, y señala que reducirla puede aumentar la productividad y disminuir los costos unitarios de producción (FAO, 2004).
La reducción de costos no debe interpretarse como simplemente gastar menos, sino como producir la misma cantidad o una cantidad mayor utilizando eficientemente menos recursos.
En términos económicos, interesa reducir el costo por quintal producido. Si un productor disminuye sus gastos, pero también disminuye significativamente su rendimiento, no necesariamente mejora su rentabilidad. Por el contrario, si logra reducir agroquímicos innecesarios, mejorar la fertilización, utilizar semillas de mayor calidad y aumentar el rendimiento, disminuye el costo unitario y aumenta el margen económico.
En este punto adquiere especial importancia el mejoramiento genético con el aporte de Evelyn Quirós, investigadora y fitomejoradora del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), quien ha señalado la importancia de seleccionar variedades considerando características agronómicas, resistencia a enfermedades y preferencias de los productores. El propio IDIAP reporta reducciones de entre 15 % y 50 % en el componente de agroquímicos en fincas donde se utilizaron variedades y tecnologías desarrolladas por la institución (Quirós, 2022).
Esto demuestra que la genética puede convertirse en una herramienta económica: una variedad resistente o tolerante a determinadas enfermedades puede disminuir la necesidad de aplicaciones químicas y, simultáneamente, proteger el rendimiento. La importancia de desarrollar variedades adaptadas a las condiciones panameñas también ha sido reconocida por Arnulfo Gutiérrez, ingeniero agrónomo y doctor en Agricultura, investigador y director general del IDIAP. Bajo su dirección institucional se ha impulsado la liberación de materiales como IDIAP FL Alanjeña-22, variedad para secano y riego que el IDIAP reporta con tolerancia al estrés hídrico y rendimientos de 153 a 200 quintales por hectárea en determinadas condiciones experimentales y productivas (Gutiérrez, 2022).
Cabe recalcar que, la agricultura de precisión constituye otra herramienta fundamental. Su principio científico consiste en aplicar insumos de acuerdo con la variabilidad espacial y temporal del cultivo, sustituyendo aplicaciones generalizadas por decisiones sustentadas en información.
Esto puede incluir monitoreo satelital, sensores, estaciones meteorológicas, análisis de suelo y sistemas digitales de seguimiento. En ese sentido, Flores Galarza, Arias Segura y Sánchez (2025) documentaron en Panamá una experiencia piloto con más de 100 productores que combinó una NAMA con tecnología de precisión y herramientas digitales, orientada a mejorar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad del arroz. Joaquín Arias Segura, especialista técnico internacional del IICA, plantea desde el ámbito de las políticas agroalimentarias la necesidad de avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles y eficientes. En este contexto, la innovación tecnológica no debe considerarse un lujo, sino un componente de la competitividad agrícola (Arias Segura, citado en Flores Galarza et al., 2025).
El problema, por lo tanto, no es únicamente cuánto cuesta producir una hectárea, sino cuánto cuesta producir cada quintal de arroz. Una reducción de costos acompañada por mayor productividad tiene un efecto multiplicador sobre la rentabilidad.
Bajo estos preceptos, las prioridades deberían concentrarse en semillas certificadas, variedades tolerantes al estrés hídrico y enfermedades, fechas óptimas de siembra, manejo integrado de plagas, fertilización basada en diagnóstico, control del arroz rojo, mecanización eficiente y capacitación técnica.
Alcanzar una producción de 120 quintales por hectárea y costos cercanos a US$1.800 por hectárea debe entenderse como una meta de transformación tecnológica y no simplemente como una aspiración económica. Panamá dispone de capacidades científicas para avanzar en esa dirección. El desafío consiste en conectar investigación, productor, semilla, asistencia técnica, tecnología y mercado. El futuro de la actividad arrocera dependerá menos de producir caro y vender más caro, y más de producir eficientemente, con menor costo por unidad de producto y mayor estabilidad frente al cambio climático.
Referencias
- Arias Segura, J., Flores Galarza, J. R., & Sánchez, J. M. (2025, 14 de octubre). Panamá hacia un arroz sostenible: NAMA y tecnología digital para la transformación del sector. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
- Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2004). El arroz es vida: potenciales y limitaciones de la producción sostenible de arroz en América Latina y el Caribe. FAO.
- Gutiérrez, A. (2022, 2 de diciembre). IDIAP liberó la variedad de arroz IDIAP FL Alanjeña-22. Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP).
- Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá. (2022, 23 de febrero). Difusión tecnológica en el cultivo de arroz en Chiriquí. IDIAP.
- Quirós McIntire, E. I., Barahona, L. A., & Camargo García, V. M. (2022). IDIAP FL Alanjeña-22: Tecnología varietal para los sistemas de secano y riego de Panamá. Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP).
El autor es Ingeniero Agrónomo y Docente Universitario


