Sexagésimo Noveno aniversario de la Autonomía Universitaria
Intervención del magíster José Álvaro de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá. Paraninfo de la Universidad de Panamá, 24 de septiembre 2015. En la conmemoración del sexagésimo noveno aniversario de la autonomía universitaria.
La tarea que se me ha desinado en la mañana de hoy no es fácil, sin embargo, en los minutos asignados intentaré hilvanar unas ideas generales en aras de coadyuvar al debate del tema.
Cristalizar la autonomía universitaria, sus principios fundamentales, la coeducación, la extensión, la libertad de cátedra, línea estructuradas por su fundador Octavio Méndez Pereira, primer rector de esta prestigiosa casa de estudios superiores. Normativa jurídica vital para la selección del personal académico, el manejo económico, administrativo, y preservación de su patrimonio.
La autonomía significa protección a la no intromisión de la política sectaria protegiendo su funciones primordiales, la investigación, la transmisión de la verdad, la difusión del saber dentro de su absoluta libertad, para desarrollar la ciencia como instrumento del pensamiento crítico.
Así quedó establecido en las décadas 30 y 40, del siglo pasado hablar de autonomía y de la fecha que hoy nos congrega, es imposible explicar sin tener en cuenta la situación política nacional y el escenario internacional de entonces .
La autonomía, la democracia, ingredientes de la lucha por la independencia y la soberanía nacional. Nutriente de la conciencia nacional. Su reafirmación y consolidación fue posible gracias a la fuerte convicción, capacidad de sus principales protagonistas agrupados en la Asociación de Profesores de la República, Magisterio Panameño Unido, el Partido Comunista y la Federación de Estudiantes de Panamá, el Frente Patriótico Nacional.
Rememorar este sexagésimo noveno aniversario sería imposible sin reconocer la orientación patriótica el juicio de esas generaciones indispensables en la restructuración de la República.
No fue una dádiva de Enrique A. Jiménez, fue una conquista alcanzada con el sudor y la sangre de este valiente pueblo, así quedó demostrado en las jornadas desarrolladas en los años 1942 y 1945, antecedentes al decreto 120 de noviembre de 1943, que va ligado al surgimiento de la gloriosa Federación de Estudiantes de Panamá, luego de las huelgas contra la persecución de prestigioso docentes de la universidad y de la lucha de los centros educativos secundarios en todo el país. Antesala la Ley que hoy conmemoramos.
La autonomía universitaria tiene que ser vista dentro de la consagración de los principales elementos que rigen a una nación a partir 1946, fecha que marca un antes y un después, del sometimiento al paragua del ejecutivo, a su autonomía plena.
Nuestra existencia y autonomía no ha sido fácil mantenerla, cabe destacar dentro de las consecuencias del golpe de Estado de 1968; un año después a la Universidad de Panamá se le impuso el Decreto mordaza 144, eliminando el principio de autonomía, restablecida once años después gracias a las fuerzas universitaria organizadas en la Coordinadora Estudiantil Universitaria y el Consejo Universitario Provisional impulsores de las jornadas de protestas, echado al traste el decreto impuesto, naciendo la Ley 8 de 11 de junio de 1981.
Hoy, estamos nuevamente frente a procesos tendientes a aniquilar nuestra autonomía los zarpazos de quienes quieren destruir el principio de una universidad comprometida al servicio de la sociedad. Quiero hacer una aclaración aquí porque hoy, algunos confunden el concepto de defender la autonomía es defender a quien dirige la institución, flaco favor que le hacen a los enemigos tradicionales de la Universidad.
Quien dirige la institución es accidental y pasajero la institución es permanente. Solo tenemos que revisar el discursos de 1952, de Octavio Méndez Pereira cuando responde a los ataques arteros de los más furibundos representantes del macartimo en Panamá; similar conducta tuvimos que sortear de los portadores de la política guerrerista y sectaria en los años 80 y 90 del siglo pasado; hoy, con un manto y ropaje distinto se lanzan en una cruzada temeraria encaminada a descalificarnos.
Moraleja: No es quien dirige, es la institución la que quieren destruir, porque si hoy estamos frente a un modelo económico neoliberal que desarrolla lo que había señalado Fukuyama en El Fin de la Historia, es que esta universidad es historia vamos a cumplir 80 años y somos historia porque hemos cambiado la vida de importantes sectores de la sociedad, factor que es visto con escozor por los defensores del pensamiento único que claman como señalara Eduardo Galeano, un mundo sin alma obligando aceptar como único posible, que no hay pueblo, sino mercados no hay ciudadanos, sino consumidores no hay ciudades, sino aglomeraciones, no hay relaciones humanas sino competencias mercantiles. Nosotros proponemos el pensamiento crítico, difundido a lo largo y ancho del territorio nacional, los universitarios derrotamos el pensamiento único llevando a los confines más olvidados de este país el pensamiento crítico.
Abriendo espacios de reflexión permitiéndole a cada persona y comunidad a descubrir sus raíces y pertenencias para poder restablecer el equilibrio interior como ser humano y su relación con la naturaleza.
El pensamiento crítico es visto como enemigo por aquellos que quieren perpetuar la esclavitud e imponer los modelos neoliberales en nuestro territorio. Teniendo claro estas premisa, quiero hacer un llamado como lo hice el 9 de enero en esta misma tribuna resaltando lo expresado por la poetisa de América Gabriela Mistral, del prestigio y desprestigio de la institución todos somos parte , entendamos que la lucha no es jurídica, es política y ante un escenario político, la respuesta tiene que ser política por eso los diversos sectores universitarios tenemos que entender y deponer las contradicciones internas, prevaleciendo la sensatez , la humildad, la tolerancia la conversación, única vía posible para resolver nuestras diferencias, cerrar filas como dijo el apóstol de las América José Martí Los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de la siete leguas, es la hora del recuento y de la marcha unida y hemos de andar en cuadro apretados como la plata en las raíces de los Andes.
Es nuestro mensaje como presidente de la Asociación de Profesores.
En los momentos en que las grandes cadenas de medios y corporaciones de comunicación vinculadas a las grandes trasnacionales utilizan argumentos engañosos, para intentar descalificarnos incomunicando, distorsionando las informaciones falseando la verdad. No entendiendo nuestra preocupación, no es otra que cambiarle la vida a la gente es lo más importante potenciando sus valores, espíritu, las relaciones sociales, económicas y políticas. Bebiendo en la memoria y vida con sus aciertos, virtudes, errores, con sus angustias esperanzas fortaleciendo las raíces de la identidad que da sentido a la existencia. Lo acaba de expresar su Santidad el Papa Francisco, quien no sirve para servir no sirve para vivir. Esta universidad ha servido desde su fundación en 1935, a la fecha, formando integralmente a los ciudadanos con conciencia crítica actores de su propia vida constructores de su propia historia.
Esta universidad lleva el conocimiento día a día a los confines más alejados dándole sentido a la vida a sus derechos permitiéndole tener vigencia. En dirección contraria a la propuesta de la globalización globalizadora, de la exclusión social, promotora de la marginalidad y pobreza.
Finalizo diciéndole a mi amigo, el doctor García de Paredes, que los ataques no son contra usted, los ataques son contra todos (sé que después de estas palabras van a llover muchas críticas contra nosotros), pero el doctor Candanedo citó ese extraordinario ensayo de Diógenes de la Rosa sobre la conciencia crítica, parte de ese documento hace alusión a no dar explicaciones Ni me explico ni me defiendo hay dentro un testigo superior de mí que sabe lo que hago; mientras ese testigo esté satisfecho, la voz de los calumniadores, la baba de los envidiosos, la ira de los necios y los estúpidos en nada alterarán la serenidad de mi espíritu, de la conducta y a no servirle a la baba injuriosa de sus adversarios.
Sigamos adelante rector, sigamos al frente y señalemos a la comunidad que este país tiene una universidad unida y a los jóvenes que hay que formarse ideológica y políticamente, porque la educación es política, lo dijo Frei Bretto, porque en la formación ideológica y política están los elementos fundamentales para hacerle frente a la calumnia y a la injuria que diariamente se ciernen como nubarrones contra la institución llamada Universidad de Panamá.



