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Ellas cuentan el mundo: periodistas que rompen el silencio

Por: Itzel Campos | Publicado el: 13 noviembre 2025 Reportaje



En la actualidad, las mujeres periodistas juegan un papel crucial en el campo del periodismo, superando obstáculos y contribuyendo con una cobertura más diversa e inclusiva. Este reportaje se sumerge en las experiencias, desafíos y logros de mujeres periodistas de diferentes medios de comunicación. Desde las luchas por la igualdad de género hasta el impacto positivo de su trabajo en la sociedad; exploraremos cómo ser mujer y periodista se ha convertido en una fuerza transformadora.

Rompiendo el techo de cristal en las redacciones

Entrevista a Herminia Rivera: Con una trayectoria de empoderamiento en el periodismo, con 20 años de experiencia en el campo de la comunicación social ha vivido y superado numerosos desafíos al estar a cargo de puestos de jefatura en un mundo dominado por hombres. Desde sus inicios como reportera redactora, enfrentó situaciones donde su trabajo era menospreciado. No obstante, Rivera demostró que el desempeño de una mujer es igual de valioso que el de un hombre, y con el tiempo, recibió el reconocimiento que merecía.

La periodista atribuye parte de su éxito a contar con un jefe muy equitativo, quien le ofreció oportunidades y permitió que ella y su equipo enfrentaran nuevos retos en el mundo periodístico. Desde cubrir noticias policiales en las calles hasta reportar desde el Ministerio de la Presidencia, Herminia escaló en su carrera profesional y se convirtió en editora de una sección en un periódico local.

A medida que avanzaba en su recorrido por el periodismo, Rivera asumió el rol de coordinadora de corresponsales a nivel nacional. Esta experiencia fue gratificante, aunque no exenta de retos y desafíos. Sin embargo, gracias a sus conocimientos adquiridos y destrezas, así como a las oportunidades que tuvo como mujer en diversos encuentros y formaciones, pudo sentirse empoderada y segura de que podía desempeñarse tan bien como sus colegas masculinos.

Al reflexionar sobre los estereotipos de género que aún persisten en la sociedad, Herminia lamenta que la concepción de que los hombres son los líderes naturales y deben ocupar los puestos de jefatura todavía prevalezca. No obstante, destaca que los tiempos han cambiado y que las mujeres están igualmente preparadas, si no más, para asumir roles de liderazgo en cualquier campo, incluido el periodismo.

Sin embargo, aún hay obstáculos por superar. Herminia señala con preocupación la persistente brecha salarial entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. A pesar de las destrezas, liderazgo y ganas de progresar que las mujeres demuestran, sus salarios siguen siendo menores en muchos casos que los de sus colegas masculinos. Es un aspecto que no debe pasarse por alto y que requiere de acciones para alcanzar una verdadera equidad salarial.

Herminia Rivera, con su tenacidad y valía, es un ejemplo de empoderamiento para todas las mujeres que buscan sobresalir en el periodismo y en cualquier profesión. A lo largo de estos 20 años, ha enfrentado y superado los desafíos con determinación y ha demostrado que las mujeres pueden liderar con éxito en un mundo previamente dominado por hombres. Su experiencia y perspectiva nos recuerdan la importancia de continuar trabajando hacia una sociedad más justa e igualitaria para todos.

Desafíos y amenazas en el terreno

Ejercer el periodismo como mujer trae desafíos y amenazas en el terreno; aquí les presento el relato de una amiga y colega, la magíster Dinora Villareal, quien nos habla de cómo enfrentó el acoso, intimidación y violencia haciendo su trabajo. 

Señala Villareal que cuando ejerce la profesión en diferentes niveles, haces un trabajo y estás consciente de riesgos, pero no te detienes con conciencia a analizar estos puntos importantes que los experimentamos de una manera u otra. Inclusive con términos diferentes, porque hace unas décadas no hablábamos de intimidación, pero hoy estamos hablando de eso. Sin embargo, estos términos que está presentando como acoso, intimidación, violencia, existen, como tal.

En el complejo mundo del periodismo, es crucial reconocer y reflexionar sobre los diversos tipos de acoso y violencia que pueden presentarse en diferentes contextos laborales. El acoso, la intimidación y la violencia son términos que han ganado notoriedad en la sociedad contemporánea, y es esencial abordarlos con conciencia y sensibilidad.

El acoso, siendo un término amplio, puede manifestarse en múltiples formas y afectar de manera perjudicial a la persona objeto de ello. Su impacto puede ser devastador, incluso, llevando a consecuencias irreparables en algunos casos. Entre los tipos de acoso más prevalentes se encuentran el laboral, el sexual, el escolar, el ciberacoso, el verbal y el acoso de poder y edad, entre otros. Estas formas de violencia pueden manifestarse en diversos ámbitos, incluyendo el periodismo, donde profesionales jóvenes y maduros pueden ser igualmente vulnerables.

El poder y la edad desempeñan un papel interesante en la dinámica del acoso. Tanto en personas jóvenes que inician su carrera en el periodismo como en aquellas con una experiencia más consolidada, pueden surgir situaciones en las que el abuso de poder afecte su bienestar y desarrollo profesional.

No obstante, en lugar de adoptar una postura de victimización, es importante reconocer que estas experiencias pueden ser una oportunidad valiosa para generar conciencia y diálogo sobre el tema. El periodismo, como disciplina comprometida con la verdad y la equidad, tiene el poder de dar voz a quienes han enfrentado acoso y violencia, y de promover un ambiente de trabajo seguro y respetuoso para todos.

Un ejemplo de acoso educativo en el ámbito universitario puede ayudar a ilustrar esta problemática. Dinora: Una joven periodista, comprometida con la búsqueda de la verdad y la excelencia en su formación, se encontró con dos docentes de avanzada edad en la universidad. Uno de ellos, con aires de «Don Juan», utilizaba un lenguaje inapropiado y tenía comportamientos incómodos en clase, creando un ambiente desagradable para la joven y sus compañeras. En respuesta a esta situación, la joven se mantuvo firme y enfrentó la situación con valentía, negándose a aceptar exámenes de temas no vistos en clase.

Por otro lado, otro docente, con aires de «Don Dictador», ejercía una actitud autoritaria e intimidante en sus clases, sometiendo a la joven a rigurosas asignaciones y menospreciando su esfuerzo. A pesar de estas dificultades, la joven perseveró y cumplió con sus responsabilidades, enfrentando con determinación las adversidades.

Estos ejemplos muestran la importancia de abordar y reflexionar sobre el acoso y la violencia en el ámbito educativo y profesional. Al enfrentar estas situaciones, Dinora ha forjado su carácter y ha comprendido que el periodismo es una disciplina donde el respeto, la equidad y la integridad son fundamentales. Con determinación y valentía, ha enfrentado estos desafíos para seguir adelante y contribuir a un periodismo más justo y comprometido con la verdad.

En el apasionante mundo del periodismo, Dinora se enfrentó a desafíos únicos mientras cursaba sus estudios en la universidad. Dos docentes, cada uno con personalidades opuestas, dejaron una marcada impresión en su camino hacia la formación como periodista.

Dinora también enfrentó situaciones de acoso laboral que resaltan la delgada línea entre el abuso y el respeto en el ámbito profesional. Esta vez, la experiencia vino de parte de algunos coordinadores y jefaturas, algunos de los cuales carecían de títulos y experiencia laboral, pero ostentaban un poder jerárquico sobre ella.

Un caso particular que Dinora recuerda con una mezcla de risas y llanto involucra a un coordinador que le asignaba tareas exigentes y, a menudo, a la misma hora. A pesar de enfrentar esta situación desafiante, Dinora cumplió con sus deberes de la mejor manera posible, aunque con un enfoque propio. Sin embargo, esta actitud no fue bien recibida por el coordinador, quien desarrolló una ira y enojo hacia ella, lo que desencadenó otro tipo de acoso: el acoso social.

El acoso social, tal como lo experimenta Dinora en la actualidad, surge de la conformación de grupos de fortaleza en el ámbito laboral, donde algunos compañeros o coordinadores excluyen a otros de ciertas interacciones o decisiones importantes. Durante sus coberturas periodísticas, Dinora se enfrentó a situaciones en las que, a pesar de ser parte del equipo, se le mantenía al margen o no se le informaba sobre reuniones y actividades relevantes. Esta exclusión generaba incertidumbre y la hacía sentir desplazada, lo que afectaba su desempeño y bienestar laboral.

En el mundo del periodismo, el acoso social puede manifestarse de diferentes formas y puede tener un impacto significativo en la vida profesional y personal de los afectados. A pesar de estas experiencias desafiantes, Dinora no se rinde y sigue superando barreras para avanzar en su carrera periodística. Con determinación y resiliencia, ha aprendido a asimilar lo ocurrido y utilizarlo como impulso para crecer y desarrollarse como profesional.

Estas vivencias son una clara muestra de la importancia de promover un ambiente laboral respetuoso, inclusivo y equitativo en el periodismo y en cualquier ámbito profesional. La lucha contra el acoso y la discriminación debe ser una tarea conjunta de todos los miembros de la comunidad laboral para garantizar un espacio donde cada individuo pueda desarrollar su talento y potencial sin temor a ser víctima de abusos o exclusiones.

En su camino como periodista, Dinora también tuvo que enfrentarse a situaciones de acoso sexual, una problemática que afecta lamentablemente a muchos profesionales en diferentes campos. A lo largo de su carrera, ella experimentó en varias ocasiones comportamientos inapropiados por parte de colegas y fuentes.

Estos actos de acoso sexual variaban desde acercamientos indebidos, donde algunas personas se aproximaban sin respetar los límites personales de Dinora, hasta llamadas inapropiadas que abordaban temas irrelevantes y se llevaban a cabo con un tono insinuante. Además, en algunas coberturas periodísticas, se encontró con fuentes atrevidas que intentaban propasarse o desviar la conversación hacia temas inapropiados, lo que la hizo sentir incómoda y desconcertada.

A pesar de encontrarse en situaciones difíciles, Dinora no permitió que estas actitudes pasaran desapercibidas y tuvo la fortaleza y la determinación para frenar y rechazar estos comportamientos inaceptables. Tomando una posición firme y valiente, defendió su integridad y dejó claro que no estaba dispuesta a tolerar el acoso sexual en su entorno laboral.

La formación de carácter y la capacidad de enfrentar este tipo de situaciones no es algo que se desarrolle de la noche a la mañana. A lo largo de su trayectoria, Dinora ha aprendido que superar estas dificultades es un proceso continuo y que, en ocasiones, los desafíos pueden ser una oportunidad para fortalecerse y crecer como persona y profesional.

Es crucial destacar que el acoso sexual es un problema serio que afecta la vida y la dignidad de las personas y debe ser abordado con seriedad y empatía. La lucha contra el acoso sexual requiere de un cambio cultural y de una clara postura de rechazo hacia estas conductas inaceptables.

Dinora nos muestra con su experiencia la importancia de mantener una actitud firme y valiente ante el acoso y la discriminación, así como de trabajar juntos para crear entornos laborales seguros, respetuosos e inclusivos para todos. La promoción del respeto y la igualdad de género son fundamentales para que cada individuo pueda ejercer su profesión libre de acoso y sin temor a ser objeto de conductas inaceptables.

Cuando me preguntas sobre lo peor que me ha pasado en el ejercicio de mi carrera, recuerdo que, en una ocasión, relata Dinora, mientras me encontraba trabajando en la redacción de un medio de comunicación social, ocurrió algo terrible. Un hombre mayor ingresó al lugar, recorriendo varios espacios hasta llegar directamente a la redacción donde me encontraba. Al verlo parado en la puerta, le pregunté qué deseaba, pero su respuesta fue aterradora: quería acabar conmigo.

Intenté levantarme para enfrentarlo, pero sus fuerzas eran abrumadoras y no pude moverme. Me acorraló contra la mesa y la silla donde estaba sentada. Traté de pedir ayuda, pero sus acciones me dejaron sin poder maniobrar adecuadamente. En un momento de desesperación, logré asomarme y hacer señales a un compañero en la cabina, pero parecía en vano.

Por fortuna, el conductor de un programa hípico escuchó mis gritos y acudió en mi ayuda. Golpeó al hombre en la cara y lo apartó para que otros compañeros pudieran intervenir y sacarlo de la redacción. Aunque el hombre seguía gritando y amenazando desde el pasillo, finalmente fue expulsado.

Nunca supe el motivo detrás de la agresión, y algunos colegas me comentaron que el hombre no estaba bien de la cabeza. La emisora tomó medidas para mejorar la seguridad, instalando timbres y reforzando el control de acceso. Este incidente dejó una profunda marca en mí, recordándome la importancia de estar alerta y tomar medidas para proteger la seguridad de los trabajadores en el medio de comunicación.

Desafíos y avances en la carrera Periodística

En una entrevista, Dabeyba Caballero, reconocida profesional de la comunicación, compartió sus experiencias sobre los desafíos enfrentados en su carrera periodística y los avances logrados en la igualdad de género en el ámbito periodístico.

Dabeyba ha destacado por su tenacidad y dedicación en el mundo del periodismo, enfrentando obstáculos con determinación y marcando una diferencia en su campo laboral.

Entre los temas tratados durante la entrevista, Dabeyba habló sobre la importancia de la disciplina y la determinación para superar los retos profesionales. Desde el comienzo de su carrera, se ha esforzado por demostrar su valía en todas las áreas en las que se ha desempeñado, lo que ha sido clave para su crecimiento y reconocimiento en la industria.

Uno de los aspectos más destacados de la entrevista fue el tema de la igualdad de género en el periodismo. Dabeyba señaló que, si bien ha habido avances positivos en cuanto al acceso a puestos de mando medio para las mujeres, aún persisten desafíos significativos. La difícil elección entre la carrera y las responsabilidades familiares sigue siendo un obstáculo que muchas mujeres enfrentan en la industria periodística.

El tema de la igualdad salarial también fue abordado por Dabeyba, quien señaló que existe una disparidad en las remuneraciones entre hombres y mujeres en la profesión periodística. A pesar de asumir mayores responsabilidades y tareas adicionales, a menudo estos factores no se toman en cuenta al establecer los salarios, lo que representa una desigualdad que debe ser enfrentada con seriedad y determinación.

Dabeyba destacó la importancia de seguir luchando por la igualdad salarial y oportunidades de crecimiento profesional para las mujeres en el periodismo. Además, subrayó la necesidad de crear entornos de trabajo inclusivos que permitan a las mujeres equilibrar sus responsabilidades laborales y familiares de manera efectiva.

Como mensaje final a las jóvenes que aspiran a una carrera en el periodismo, Dabeyba enfatizó la importancia de mantener la pasión y la determinación ante los desafíos que puedan surgir. Alentó a las jóvenes a destacar en todas las áreas en las que trabajen y a luchar por la igualdad y el reconocimiento que merecen.

La entrevista con Dabeyba Caballero fue una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de seguir avanzando hacia una mayor igualdad de género en el periodismo y la necesidad de crear un ambiente laboral inclusivo que promueva el desarrollo profesional de todas las mujeres en la industria.

Inspirando a futuras generaciones

Diana Barría, periodista joven y comprometida, reflexiona sobre el papel de las mujeres en el periodismo en Panamá y cómo su presencia ha evolucionado a lo largo del tiempo. Aunque reconoce avances, señala que aún queda mucho por recorrer en términos de participación equitativa.

En su experiencia, muchas mujeres siguen siendo encasilladas en espacios más ligeros, como revistas y programas de entretenimiento. Si bien estas áreas pueden responder a intereses personales, también reflejan una limitación estructural que restringe su acceso a ámbitos más desafiantes, como el periodismo político o de investigación.

Diana observa que persiste una percepción errónea sobre las capacidades de las mujeres para ejercer en zonas peligrosas o cubrir temas de alto riesgo. Aunque no siempre se expresa abiertamente, esta idea lleva a que se les relegue a roles más superficiales, afectando incluso la imagen de las empresas de comunicación que perpetúan estas prácticas.

Para ella, esta falta de oportunidades no responde tanto a decisiones individuales como a barreras impuestas por la sociedad. Muchas mujeres están dispuestas y capacitadas para asumir retos mayores, pero enfrentan obstáculos que limitan su desarrollo profesional. Diana cree que Panamá debe abrir más espacios para ellas, como ya ocurre en otros países donde el liderazgo femenino en medios es más visible y respetado.

A pesar de las dificultades, destaca el trabajo de mujeres periodistas que han hecho historia en el país, especialmente en el periodismo político y en investigaciones sobre corrupción. Su labor ha contribuido a fortalecer una ciudadanía más crítica y consciente, especialmente en contextos preelectorales.

Con su mirada firme y esperanzada, Diana Barría representa a una nueva generación que no solo informa, sino que transforma. Su voz se suma a la de muchas mujeres que, desde distintos frentes, siguen rompiendo barreras y narrando el mundo con rigor, valentía y compromiso.


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