El despertar de la memoria: Panamá da los primeros pasos hacia su Red de Patrimonio Audiovisual y Sonoro
En un acto que trascendió lo académico para convertirse en un compromiso histórico con la identidad nacional, concluyó el taller "Patrimonio sonoro y audiovisual: La estrategia de difusión, acceso y alianza desde archivos de Radio, Cine y TV". El evento no solo marcó el cierre de una jornada de capacitación intensa, sino que se convirtió en el epicentro del nacimiento de la Red de Memoria Audiovisual, Sonora y Documental Panameña.
La clausura, enmarcada en la Escuela Internacional de Verano 2026 de la Universidad de Panamá, dejó claro que la preservación del pasado no es un lujo, sino una necesidad urgente frente a la obsolescencia técnica y el olvido institucional.
El expositor internacional Wency Hojas Mazo abrió el debate final con una reflexión punzante sobre la "dependencia intelectual" que sufren los paÃses latinoamericanos. Según Hojas, los proyectos de archivo a menudo quedan sujetos a voluntades externas —de Francia, España u otros centros de poder—, lo que obliga a los trabajadores de los archivos locales a ser los verdaderos custodios de una soberanÃa documental.
"Nos queda depender de las personas, de los que trabajamos en los archivos", señaló Hojas, enfatizando que la gestión documental es un pilar fundamental del gobierno y la comunicación. Su llamado fue directo: crear algo propio, algo que sea auténticamente panameño en el ciclo de la historia del patrimonio latinoamericano.
Por su parte, el director del GECU, Jorge Cajar, destacó el éxito sin precedentes de esta convocatoria, que logró reunir a 35 participantes en un ejercicio de participación ciudadana y profesional. Cajar agradeció el apoyo de la VicerrectorÃa de Extensión y la Dirección de Cine del Ministerio de Cultura, subrayando que, pese a los altos costos, la inversión en memoria es innegociable.
La culminación del evento dejó una hoja de ruta clara: la creación de la Red de Memoria Audiovisual, Sonora y Documental Panameña, una alianza que busca conectar instituciones y archivos para asegurar que el material vulnerable se convierta en un legado visible.
"A partir de este momento vamos a crear una relación bien interesante", prometió Cajar a los asistentes. El mensaje final fue de unidad: todos los participantes ahora "pertenecen al GECU", no como empleados, sino como guardianes de una red que apenas empieza a tejerse, pero que ya tiene la fuerza para evitar que la historia de Panamá se borre con el tiempo.
Al finalizar la jornada, en un ambiente de camaraderÃa y compromiso renovado, los participantes recibieron sus certificados de participación, sellando asà su ingreso formal a esta nueva red de guardianes de la historia nacional.
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