Panamá registra por primera vez la presencia de la salamandra gusano Oedipina berlini
El hallazgo, financiado por la Universidad de Panamá, confirma que esta especie —que se creía exclusiva de Costa Rica— habita en los bosques de la provincia de Colón.
Un importante avance en el conocimiento de la biodiversidad nacional ha sido revelado tras la publicación de una investigación en la prestigiosa revista especializada Cuadernos de Herpetología. El estudio documenta el primer registro oficial de la salamandra gusano (Oedipina berlini) en territorio panameño, un anfibio que hasta la fecha se consideraba endémico de Costa Rica.
Esta investigación fue posible gracias al financiamiento y apoyo institucional de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la Universidad de Panamá, subrayando el compromiso de la primera casa de estudios con la generación de conocimiento científico de alto impacto.
Un equipo de expertos panameños
El descubrimiento y la documentación técnica fueron liderados por los investigadores Manuel Walter-Conrado, Nemesio Melo, Mónica Contreras y Ángel Sosa-Bartuano, miembros de la Asociación Biológica de Panamá (ABIOPA), el Grupo de Investigación Carlos Linneo (BIOXPA) y el Museo de Vertebrados de la Universidad de Panamá.
El hallazgo en el Lago Gatún
El registro se realizó en el Área Recreativa Lago Gatún, específicamente en el sendero El Búho, durante expediciones nocturnas. Los ejemplares de Oedipina berlini fueron hallados en un entorno de bosque secundario, extendiendo el rango de distribución conocido de la especie en aproximadamente 153 kilómetros hacia el sureste de su límite anterior.
Esta salamandra se distingue por su cuerpo extremadamente alargado, extremidades diminutas y una coloración marrón oscuro con sutiles puntos blancos en los costados, lo que le permite camuflarse y desplazarse eficazmente entre la hojarasca y el suelo forestal.
Impacto científico y conservación
La confirmación de esta especie en Panamá no solo enriquece el catálogo de la fauna herpetológica del país, sino que también aporta datos críticos para las estrategias de conservación en la provincia de Colón. El hecho de encontrarla en bosques secundarios sugiere que, si bien la especie es sensible, puede persistir en áreas protegidas adecuadamente gestionadas.
Con este hito, la Universidad de Panamá y el equipo de investigadores reafirman la importancia de continuar explorando y protegiendo los ecosistemas tropicales, que siguen guardando secretos fundamentales para la ciencia centroamericana.


