La Universidad de Panamá impulsa estándares éticos en publicaciones científicas
La Universidad de Panamá (UP) fortalece su compromiso con la ética y la calidad en las publicaciones científicas, según lo expuesto por el doctor Francisco Farnum, director de la Oficina de Publicaciones Académicas Científicas (Opac). Durante un reciente encuentro, Farnum destacó que las decisiones editoriales en la UP buscan fomentar un enfoque colaborativo y de acompañamiento, alejándose del modelo anglosajón que prioriza los rechazos como méritos. Este enfoque, señaló, refleja el compromiso de la universidad con el desarrollo del conocimiento y la proyección nacional.
El modelo editorial de la UP incluye formación continua para autores y editores, asegurando que el proceso sea transparente y constructivo. Los talleres previos y posteriores a la revisión de manuscritos han sido una herramienta clave para garantizar publicaciones de calidad, fomentando un sistema inclusivo que beneficia a toda la comunidad académica, sin sesgo.
Uno de los logros más significativos es la creación de un portal que alberga más de 37 revistas científicas, con métricas sólidas y reconocimiento internacional. Este avance ha contribuido a elevar la visibilidad de la universidad en el ámbito académico global, consolidando su posición como líder en la ciencia abierta y la divulgación.
Farnum también subrayó la importancia de la autonomía de los comités editoriales. Estas instancias, afirmó, deben ser independientes y regirse por principios universales y méritos científicos, libres de presiones políticas o económicas. Este enfoque refuerza la credibilidad de las publicaciones y asegura que las decisiones se toman con base en rigurosos estándares académicos.
El compromiso de la UP con la ética incluye la implementación de normas editoriales y universitarias que fortalecen la transparencia en el proceso de publicación. Además, la universidad ha formado los criterios de calidad y las prácticas éticas en todos los niveles, desde la capacitación de revisores hasta la creación de protocolos para resolver conflictos éticos.
Con estos avances, la Universidad de Panamá reafirma su liderazgo en la producción de conocimiento científico en el país, sentando las bases para que la investigación y la educación sean herramientas de transformación social.


