“La diplomacia académica nunca muere”: Rector de la Universidad de Panamá inaugura VIII Escuela Internacional de Verano
Con la frase “La diplomacia académica nunca muere”, el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores Castro, inauguró la octava edición de la Escuela Internacional de Verano, un evento que reúne a académicos de 12 países y que este año tiene como institución invitada a la prestigiosa Universidad Nacional de Córdoba (UNC) de Argentina. Durante su discurso, Flores Castro destacó la importancia de este espacio como un puente de colaboración y conocimiento entre universidades de América Latina y el mundo, enfatizando que la educación y la investigación trascienden las diferencias políticas entre naciones.
El rector agradeció la participación de académicos y conferencistas provenientes de países como Colombia, México, Cuba, Chile, España, Brasil, Bolivia, Estados Unidos, Costa Rica, Perú y Guatemala, quienes durante dos semanas compartirán sus conocimientos y experiencias con la comunidad universitaria panameña. Flores Castro recordó que esta iniciativa tiene sus raíces en la década de 1950, cuando la Universidad de Panamá comenzó a traer académicos internacionales para enriquecer la formación de sus estudiantes. Tras un período de interrupción, el evento fue relanzado hace ocho años y se ha convertido en una tradición que fortalece los vínculos académicos globales.
En esta edición, la Universidad Nacional de Córdoba, fundada en 1613, es la institución invitada. Flores Castro resaltó su papel histórico en la educación superior, especialmente por el Movimiento de Córdoba de 1918, que impulsó la autonomía universitaria, la participación estudiantil y la libertad de cátedra en América Latina. "Este movimiento marcó un antes y un después en la educación superior y es un legado que todas nuestras universidades valoramos", afirmó el rector, quien también destacó que la UNC ha formado a destacados líderes, incluyendo presidentes y ministros de Argentina.
Flores Castro subrayó que la Escuela Internacional de Verano no solo es un espacio para el intercambio académico, sino también una muestra de la "diplomacia académica", que trasciende los cambios políticos entre gobiernos. “Mientras los gobiernos pueden distanciarse, los académicos seguimos vinculados a la generación de conocimientos y a la resolución de problemas regionales y globales”, afirmó. Esta diplomacia, basada en proyectos de investigación y colaboración, es, según el rector, una herramienta fundamental para el desarrollo de los pueblos.
El rector también destacó que la autonomía universitaria, consagrada en la Constitución de Panamá de 1946, es un principio considerable que permite a las universidades mantener su capacidad crítica y propositiva ante la sociedad. “La autonomía es la joya de la corona de las universidades públicas, y debemos defenderla para seguir contribuyendo al desarrollo democrático de nuestros países”, afirmó Flores Castro.
Finalmente, el rector de la Universidad de Panamá dio la bienvenida a todos los participantes y expresó su deseo de que esta octava edición de la Escuela Internacional de Verano sea una “gran fiesta académica”. Concluyó su intervención con un mensaje de optimismo: “Que esta actividad nos permita seguir construyendo puentes de conocimiento y colaboración, porque la educación es el camino hacia un futuro más justo y equitativo para todos”.


