Muy poco se habla de ella, pero fue una lÃder más en la historia panameña
Clara González nació en la provincia de ChiriquÃ, especÃficamente en Remedios, un 11 de septiembre de 1900 (sin embargo, fuentes, en su momento, expresaron a la profesora Yolanda Marco Serra que, en verdad, esta activista nació en 1898); su madre, probablemente mujer mestiza, regularmente indÃgena o completamente indÃgena; su padre un español ebanista y carpintero.
Marco Serra manifiesta esto con bases pues escribió un libro titulado ´Clara González de Behringer´ (Universidad de Panamá, Cooperación Española, 2007).
Fue una muchacha pobre, y el hecho de ser becada, fue lo que le permitió realizar todos sus estudios.
Posteriormente, llegó a vivir con una familia adinerada de Soná, donde prácticamente fue una criada más.
Sufrió la experiencia amarga de una violación; no obstante, logró curar esa herida, aunque el triste hecho la marcó para siempre.
El continuar hacia adelante con la mirada fija en sus propósitos le hizo convertirse en la primera mujer graduada de una Licenciatura en Derecho, lo cierto es que, antes de ello, fue la primera mujer en Panamá en realizar estudios superiores.
Vivió prácticamente todo el siglo XX, asà fundó el Partido Nacional Feminista; la Escuela de Chapala; y perteneció a la Comisión Interamericana de Mujeres, la primera organización a nivel mundial en tratar los derechos de la mujer, efectuando asà un estudio comparativo de la situación de las féminas.
Le interesaban las leyes (natural de su profesión) y el tratamiento de la delincuencia infantil y juvenil, es más, actuó para reinsertar a la sociedad a aquellos jóvenes de la época que antes habÃan tenido problemas con la justicia.
De seguro, fue su proceder y las experiencias los que la convencieron de ser revolucionaria, justamente porque querÃa cambiar las cosas de abajo para arriba, cuando su conciencia le dictaba que contaba con las posibilidades para lograrlo.
Enriqueta Raquel Morales, Sara Sotillo, Georgina Jiménez de López, Otilia Arosemena de Tejeira y un gran amigo, Diógenes de La Rosa fueron personalidades que compartieron muchas experiencias con esta aguerrida mujer; las damas sobre todo en lo que concierne a la defensa de los derechos de la mujer y su colega de La Rosa, claro está, apoyaban sus posturas en cuanto a esta lucha.
Durante un tiempo colaboró para la revista 'Nosotras'.
Y es que González siempre leÃa periódicos, le fascinaba estar muy pendiente no solo de lo que se suscitaba en su paÃs, sino del resto del mundo. Siempre estuvo participando en la polÃtica, siempre anduvo de activista. Además, fue la primera mujer candidata a la Vicepresidencia del Estado.
Todas las semanas tenÃa el espacio para su columna en el diario La Estrella de Panamá, casi todas relativas al Tribunal Tutelar de Menores, entidad en la cual también se desempeñó.
Un aspecto que Clara consideraba de suma importancia era la 'Educación', ella que se mantuvo publicando, estudiando expresaba que era preocupante ver que los números de los que se mantenÃan estudiando habÃa reducido, y más todavÃa la cifra de los que se mantenÃan publicando.
De esta forma, la historiadora Yolanda Marco, manifestó que hay mucho por lo cual trabajar aún, ya que actualmente los grupos de estudiantes de la Universidad de Panamá no están escribiendo, aportando en ese sentido a la cultura de la redacción.
Finalmente, esta docente relató que Clara González en los últimos años de su vida quedó inválida y en esa situación lo que más añoraba era poder volver a su pueblo: Remedios.
Esta mujer, la primera doctora en Leyes en toda Latinoamérica, muere un 11 de febrero de 1990, a los 92 años dejando grandes aportes al paÃs.
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