Rigoberta Menchú llama a repensar la educación y la conectividad en la Cumbre de Educación Superior QS Americas 2024
(Ciudad de México) Durante la Cumbre de Educación Superior QS Americas 2024, la doctora Rigoberta Menchú Tum, premio Nobel de la Paz en 1992 y presidenta vitalicia de la Fundación Rigoberta Menchú, subrayó la necesidad de abordar las problemáticas sociales desde un enfoque que priorice la educación y la colaboración. En su discurso, Menchú advirtió que las sociedades han normalizado la resolución parcial de conflictos, un fenómeno que se deriva de la doctrina del derecho universal que emerge de las dificultades.
Agradeciendo la invitación al evento, Menchú destacó que este espacio busca promover ideas para una vida plena y el bienestar de la humanidad. La activista resaltó que la educación es una herramienta esencial para la transformación de vidas y comunidades, haciendo hincapié en la importancia de la conectividad y el trabajo conjunto entre individuos y la naturaleza.
La doctora Menchú hizo un llamado a repensar la relación que tenemos con nuestro entorno y a la integración de la educación indÃgena en los sistemas formativos oficiales. En este sentido, propuso un modelo educativo que respete y valore el conocimiento ancestral, argumentando que aprender a desaprender es crucial para fomentar una sociedad más inclusiva y equitativa.
Además, enfatizó la importancia de la reciprocidad y la gratitud en las interacciones humanas. Estas actitudes, según Menchú, pueden crear lazos de confianza que permitan la colaboración efectiva en la búsqueda de soluciones a problemas globales como la desigualdad y la deshumanización. Su mensaje instó a los presentes a comprometerse con una visión de futuro que priorice la armonÃa y el respeto entre culturas.
Finalmente, la Nobel de la Paz concluyó su intervención señalando que la educación superior tiene el potencial de ser un motor de innovación y cambio. Subrayó la responsabilidad de los educadores y lÃderes en este proceso, instando a la academia a asumir un papel proactivo en la construcción de un mundo más justo y sostenible. Menchú cerró su discurso reiterando que solo a través de esfuerzos conjuntos se pueden escuchar todas las voces y respetar todas las culturas, creando asà un futuro mejor para las próximas generaciones.
Â


