¿Cuál será el desenlace de Barro Blanco?
Una situación que desde que surgió no ha tenido fin y se ha constituido en noticia diaria, prácticamente, es la del proyecto de Barro Blanco.
Tres gobiernos nacionales continuos han realizado modificaciones legales para impulsar esta obra, que a poco de concluirse, no ha sido posible, por cuanto están en juego los intereses y el bienestar de muchos.
El  1 de junio de 2016, la PolicÃa Nacional ordenó a un grupo de sus unidades dirigirse al lugar, debido a las protestas de los grupos indÃgenas que, establecidos allÃ, insistieron rotundamente no aceptar el proyecto, asà esté prácticamente concluido; sin importar que ello implique que se destruya o lo vuelvan añicos. Incluso sentenciaron no aceptar dinero, soborno o lo que se le parezca para que suceda lo contrario, exigen la suspensión definitiva del proyecto, relató el subteniente Rigoberto Ledgister.
Al hecho se le ha dado seguimiento, un buen contingente, control de multitudes sale de turno y entran otros en su relevo, con el propósito de crear fuerza en el área, ante cualquier acción de los grupos de la comarca.
Sinopsis de la coyuntura
Quienes en un inicio realizaron su lucha independientemente, luego se aliaron (el 10 de julio de 2015), estos son: Movimiento 10 de abril y Movimiento 22 de septiembre.
Con esto, los hombres y mujeres de la comarca ngöbe buglé superan ya los 50 años en pie de lucha oponiéndose a megaproyectos mineros e hidroeléctricos, justificando que es su compromiso defender con garras -si es posible- al rÃo Tabasará y su recurso hÃdrico, el cual perjudica directamente a la comarca.
Ellos no aceptan que su integridad fÃsica y las de su gente peligre, razón por la cual, consecuentemente, se  han opuesto a cualquier acción del Gobierno, cuya finalidad sea la de terminar dicho proyecto.
A inicios de julio de 2015, el mandatario Juan Carlos Varela se reunió con los dos grupos indÃgenas, para llegar a un mejor diálogo; en dicha reunión se acordó un próximo encuentro, al cual nunca el presidente asistió, lo que aumentó más la ira del pueblo originario, informó a los medios, para ese entonces, Ricardo Miranda, vocero del Movimiento 10 de abril.
Los grupos de esta comarca, a lo largo de esta lucha, enviaron, incluso, un mensaje a los bancos involucrados, ya que este hecho se ha conocido internacionalmente porque dos bancos (de Alemania y Holanda) financiaron el proyecto, y ellos, en su momento, les sugirieron que no continuasen respaldando el proyecto, por los diversos enfrentamientos que ha causado.
Las nueve mesas de diálogo entre los grupos indÃgenas y el actual Gobierno no  tuvieron éxito, porque, a la fecha, el final sigue siendo el mismo: los indÃgenas han sido enérgicos, dejando claro que se oponen a que la obra se concluya -a solo 5% de concretarse-, y el Gobierno actual, aún con la contra de los ngöbe buglé señaló que la mega obra tiene que culminarse, en gran parte también, porque la empresa Generadora del Istmo (GENISA) en repetidas ocasiones les pidió respetar la seguridad jurÃdica, dada la considerable inversión realizada. De $130 millones es el valor aproximado de la obra.
Ha pasado mucho más de un año de la suspensión del proyecto y hasta recientemente fue que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ordenó la suspensión provisional del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco debido a incumplimientos de Estudio de Impacto Ambiental (EIA), decisión con la que estuvieron de acuerdo los grupos indÃgenas que señalaron, fue la mejor decisión que el Gobierno pudo tomar ya que realmente el proyecto presenta fallas, falencias en cuanto a derechos humanos se refiere, para todos los que habitan a orillas del rÃo Tabasará, distrito de Tolé, provincia de ChiriquÃ.
Conocida esta decisión, los indÃgenas manifestaron también que las medidas de protestas que habÃan programado quedaban canceladas temporalmente. Se está a la expectativa de los hechos o acciones que se registren referentes al polémico proyecto.
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